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Running para curvys: 5 tips para que correr no sea un martirio

Running para curvys: 5 tips para que correr no sea un martirio

Correr es un excelente ejercicio.

09/02/2017 | Autor: Mairem Del Río
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Cuando las chicas curvy pensamos en salir a correr, lo primero que nos viene a la mente es un gran “no puedo”. Nuestros senos son muy grandes, nuestras nalgas rebotan de forma indignante, nos duelen las rodillas y a los 5 minutos nos quedamos sin respirar, suplicando que alguien nos mate.

 

¿Cómo es posible que algo sea tan incómodo, doloroso y aburrido al mismo tiempo? Admitámoslo, correr no es divertido, y no tiene porqué serlo, pero es un hábito que se reflejará en tu condición física, en tu salud y en tu estado de ánimo en general.

 

“Antes era pésima para correr, y aún no soy muy rápida pero amo el running”, cuenta Rebeca, una chica de 29 años que, al darse cuenta de que había alcanzado los 115 kilos de peso, decidió hacer un cambio radical en su vida.

 

“Al principio empecé a correr para adelgazar. Apenas podía correr por 30 segundos antes de que los calambres me obligaran a parar. A cada rato pensaba ‘¿Por qué carajos hago esto? Prefiero quedarme gorda’. Pero me forcé a seguir y cada vez que corría aguantaba unos segunditos más, y así poco a poco. Un año después participé en mi primer maratón de 5 kilómetros”, relató Rebeca.

 

 

Ahora ya no corre para adelgazar, pues logró perder la mayor parte del sobrepeso que cargaba, pero aún lo hace por salud, para aliviar la ansiedad y para sentir esa sensación de éxtasis que solo conocen quienes han superado sus propios límites.

 

Aquí van unos tips para seguir los pasos de Rebeca y de millones de chicas que han vencido las barreras para entrarle al running con todo y curvas.

 

1. Invierte en unos tenis de corredor

Por más lindos que se vean, unos tenis que no están pensados para correr son un pase directo a una lesión de tobillos, rodillas, cadera y hasta de espalda. Ve auna tienda especializada en calzado deportivo y pruébate varios modelos especiales para esta actividad. Fíjate en que amortigüen muy bien el impacto y sean súper cómodos por dentro.

 

 

2. Consigue un buen bra

Tener las boobs bajo control puede hacer toda la diferencia. Aléjate de esos trocitos de tela con estampados estrafalarios que apenas funcionan para unas lolas copa B. Ve por los más resistentes, con copa preformada y tirantes anchos para soportar el peso, de copa completa y que casi te las aplanen para que no se muevan ni un centímetro.

 

3. Lleva audífonos y funda para el brazo

Es un cliché que en verdad funciona. Este es el momento para escuchar tus guilty pleasures musicales. Entre más ruidosa y políticamente incorrecta, mejor, ya que la idea es hacer catarsis. Consigue unos audífonos a prueba de sudor, de referencia wireless para no enredarte, y una funda para llevar tu Smartphone o reproductor en el brazo, no hay nada más incómodo que deterte a recogerlo cada vez que se cae de tu bolsillo.

 

4. Tómalo con calma

Muchos corredores novatos quieren correr media hora desde el primer día, pero lo mejor es empezar caminando rápido unos minutos y subir el nivel poco a poco para no ‘quemarte’ tan rápido. Si al corre sientes que vas a morir, esa es la señal de que debes ir más despacio.

 

 

5. No te presiones

No tienes que probarle nada a nadie. ¿Te dio un calambre? Detente y camina. ¿Te duele todo? Detente y camina. ¿Te sientes enojada o frustrada? ¡Detente y camina! Tu cuerpo generará resistencia aún si caminas bastante entre pequeños lapsos de carrera. No hay ningún beneficio en esforzarte hasta el punto de lastimarte y terminar odiando el running.

 

Recuerda que las grandes travesías empezaron con un pequeño paso, lo más importante es que estés decidida a formar hábitos más saludables, el tiempo que tardes en lograrlo es lo de menos, sólo házlo.

Vivan las curvas

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