LogoVEINTITANTOS

Revista Veintitantos

iStock
Las 3 claves del mixing, la nueva técnica para aplicar crema en tu rostro

Las 3 claves del mixing, la nueva técnica para aplicar crema en tu rostro

Sabías que al conocer mejor tu rostro puedes ahorrar tiempo y dinero.

30/11/2017 | Autor: Mairem del Río
Comparte en:

 

Ningún rostro es igual a otro, eso lo sabemos, pero pocas veces tenemos presente que no toda la piel del rostro es igual y que cada área puede tener necesidades distintas. El mixing es una nueva y mejor forma de aplicar crema en tu rostro y aquí tenemos las claves para que lo implementes desde ya.

El mixing se trata de utilizar los beneficios de distintos productos para darle a cada zona del rostro justo lo que necesita.

El secreto está en no saturar la capacidad de absorción de la piel para que absorba bien los principios activos de cada producto.

 

 

Contrario al layering, que consiste en cubrir todo el rostro con capas de diferentes productos, en el mixing sólo ponemos una capa en áreas específicas y bien localizadas.

Por ejemplo, puede que tu zona T necesite algo para combatir el exceso de grasa y el brillo, mientras que tus pómulos requieren algo para hidratar y cerrar poros, y las mejillas necesitan más nutrición.

 

También: Así puedes eliminar los puntos negros con gelatina y leche 

 

Aquí van las claves del mixing para tratar tu cutis como se merece: 

1. Traza un mapa de tu rostro

Para empezar, necesitas ubicar bien los cambios en la textura de tu piel y entonces sabrás qué necesitas. Las áreas esenciales en la que podemos dividir el rostro son frente, nariz, pómulos, mejillas, barbilla, mandíbula y contorno de ojos. 

 

2. Aplica solo el producto que necesitas

Por ejemplo, podrías precisar astringente y matificador en la zona T, antiarrugas en el contorno de ojos e hidratantes en las mejillas. Aplica el producto concreto sólo en el área que necesite combatir cada uno de esos problemas específicos.

 

3. Reduce las dosis

Quizá al principio te cueste trabajo calcular la dosis de producto que necesitas para cada zona, pero puedes empezar con una gotita del tamaño de una lenteja e ir aplicado más de poco en poco si se requiere.

 

También: Nunca combines estos productos de belleza, ¡NUNCA! 

 

Esta técnica no puede ser más fácil, siempre y cuando te des el tiempo de conocer bien tu piel para enfocar de forma efectiva el esfuerzo. Además de dejar tu cutis radiante, esta técnica te ahorrará bastante en productos, pues dejarás de desperdiciarlos en áreas en las que en vez de ayudar pueden hacerte más daño.  

 

 

 

 

Belleza, Tips

Notas relacionadas