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Revista Veintitantos

El diván del amor

Esta semana hablaremos de 'amigos con derechos'

28/07/2014 | Autor:
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Tener un amigo con beneficios es algo que toda chica #Veintitantos ha experimentado o experimentará al menos una vez, puede ser una experiencia divertida si las reglas son claras desde el inicio, pero si surge el inesperado factor ‘sentimiento’ en la ecuación, entonces las cosas comienzan a salirse de control.

Por Miris Guerrero

Entre la amistad y el amor
Hola, les escribo porque necesito su ayuda. Mi historia se parece a la de la peli "Amigos con derechos”. Hace un año conocí a un chico en la escuela, Gabriel. En ese entonces yo tenía novio, Manuel, y los dos siempre fuimos los mejores alumnos de la clase, para mí éramos la pareja perfecta, pero cortamos porque él se fue a vivir a otro estado. Antes de que Manuel se fuera, me hice amiga de Gabriel, nos llevábamos súper bien, platicábamos mucho, compartíamos libros y salíamos juntos.

Cuando Manuel y yo cortamos, Gabriel me apoyó mucho, aunque ya había entre nosotros cierta atracción. Juntos pasamos por muchas cosas, él me encantaba, teníamos bastante afinidad; me trataba muy bien y entre nosotros las cosas eran casi perfectas. Hasta que un día me pidió que viviéramos juntos y nos casáramos, por supuesto yo me asusté, pensé que era muy pronto. Ni novios éramos, teníamos como 3 meses de free y además él tenía novia.

Tiempo después cortó con ella y me pidió que fuéramos una pareja formal, pero yo tenía miedo, así que comencé a salir con otro chico porque quería sentirme más libre, aunque realmente nunca llegué a nada con él. Después Gabriel dejó de hablarme y comenzó a ignorarme. Lo extraño mucho, no sólo porque con él aprendí muchas cosas de mí misma, sino porque también era un gran amigo. Me gustaría remediar esta situación, aunque ya pasó mucho tiempo y él aún me evita, pero quisiera arreglar nuestra relación, porque saldré de la Uni en pocas semanas y me iré lejos por un tiempo. La verdad, no quiero terminar mal con él, ¿algún consejo?

Mary

Querida Mary:

Tener un amigo con beneficios puede ser una relación súper emocionante; aunque en la mayoría de los casos, alguno de los dos involucrados termina desarrollando sentimientos por el otro y es aquí cuando la aventura se descontrola.

En tu caso, Gabriel fue quien comenzó a enamorarse. Lo cual es natural, pues al compartir tantas experiencias padres es inevitable que los sentimientos empiecen a fluir. Ahora te toca a ti te toca definir cuáles son los tuyos. ¿Qué sientes por él? ¿Sólo lo extrañas como amigo o también como pareja? Si tu propósito es recuperar la confianza y la dinámica que tenían antes, es muy importante que tengas claro cuáles son tus sentimientos por él, de lo contrario sólo conseguirías lastimarte y lastimarlo.

Si descubres que únicamente lo echas de menos como amigo, habla con él y exponle lo que piensas. Ok, suena fácil y por supuesto que no lo será, tendrás que armarte de todo tu coraje y los nervios serán inevitables, pero si de verdad quieres arreglar las cosas con Gabriel y no dejar cuentas pendientes antes de irte, es tu mejor opción. Sólo dile la verdad, que es una persona que significa mucho para ti y que extrañas la relación de amigos que solían compartir, también que valoras todas las cosas que pasaron juntos y que no te gustaría perder su amistad. Tal vez al principio él no lo comprenda, ya que probablemente se alejó de ti porque no quería salir más lastimado, pero si te muestras honesta y madura, él también te contará lo que piensa; y, si en el peor de los escenarios, él te confiesa que no se ve capaz de ser tu amigo, al menos te sentirás mejor por haberlo intentado y no quedarte con la duda del famoso ‘hubiera’.

Por otro lado, si te das cuenta de que lo extrañas como pareja y te gustaría intentar una relación, también debes charlar con él y tantear qué tan abierto está a esta opción. Asimismo, analiza qué tan factible es para ti mantener una relación a distancia, ya que nos cuentas que éste fue uno de los motivos por los que terminaste con tu último novio.

Eso sí, no te quedes con los brazos cruzados, si es un chico tan especial para ti, no pierdes nada con decírselo y tú te quedarás más tranquila. Recuerda que amistades hay muchas, pero los buenos amigos se cuentan con los dedos de las manos.

Tal vez la relación no regrese a ser lo que era en un principio, pero si los dos se muestran maduros y ponen de su parte, poco a poco podrán arreglarla y volver a crear esa complicidad tan padre que compartían. ¡Mucha suerte y decídete a intentarlo! ;

Chicas, si tienen algún problema con el amor, no duden en enviarnos sus historias a [email protected]

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