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Amor y terror en el internet. Historias sobre la búsqueda del amor 2.0

Amor y terror en el internet. Historias sobre la búsqueda del amor 2.0

Esta es la primera entrega de lo que puede suceder cuando buscas el amor en Internet. 100% REAL

08/06/2017 | Autor: Mairem del Río
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Con toda la tecnología, apps y redes sociales que tenemos a la mano, no es raro que nos gane la tentación de buscar el amor en internet. A veces resulta bien, aunque lo más común es que sea un desastre.

 

Por eso, aquí reunimos algunas historias buenas, malas y creepy para que te des una idea de todo lo que puede pasar con el romance online.

 

La buena: "El egipcio"

 

“Después de varias pruebas y decepciones amorosas por Internet, un día me llegó una solicitud de mensaje en Facebook, me pareció extraño pero contesté. “Hola, soy Taha”, en ese momento me dio desconfianza pero seguí la plática. Me dijo que era egipcio y que estaba en México vendiendo artesanía de su país. 

 

Seguimos conociéndonos, intercambiamos fotos y se me hizo guapo. De pronto me invitó a Egipto y me dijo -“estoy buscando esposa”. Yo pensé que estaba loco, o sea, 

 

¿yo, irme a Egipto con un desconocido con el que tengo tres días chateando? 

 

Antes de regresar a su país me pidió que nos conociéramos, me dio miedo pero acepté. Empezamos a platicar y cuando me tomó la mano, casi me deshice, me puse muy nerviosa como hacía mucho no me sentía y comenzó a decirme piropos, yo ya no sabía dónde meterme. 

 

Al día siguiente llegué al trabajo y ya tenía un mail de Taha diciendo -“me dio mucho gusto conocerte, me gustaste mucho y quiero casarme contigo". ¿Queeeé? Había estado buscando que un hombre se quisiera comprometer y éste en una noche me pide matrimonio. 

 

Le expliqué que aquí en México primero nos conocemos, somos amigos, si la relación funciona podríamos ser novios y si esa funciona podríamos casarnos. Me dijo -“el noviazgo es muy largo y yo me quiero casar, pero está bien”. Seguimos saliendo. Un mes después nos hicimos novios y me dijo -“quiero que conozcas a mi familia, te invito a Egipto”. 

 

No podía creer nada de lo que me estaba pasando, era una mezcla de incredulidad, incertidumbre y miedo, miedo de pensar que fuera otro que jugara conmigo, que sólo quisiera utilizarme o que fuera un hombre ‘de esos árabes que te roban a los hijos y te ponen una burka sin tu voluntad’. En fin, Taha le pidió permiso a mis papás. Mi papá le dijo -“Tú ya sabes que ella es católica y tú musulmán, ¿crees que eso funcione?". 

 

Él contestó -“Si, yo respeto eso y quiero que conozca a mi familia porque me quiero casar con ella". 

 

Eso no lo habíamos platicado, todos nos quedamos fríos. 

 

Me dejaron ir y cuándo bajé del avión, fue entonces que volví a sentir miedo, pensé ¿y si no regreso? Pero su trato y el de su familia fue maravilloso, entonces me liberé de todos esos miedos y regresé a México enamorada hasta las manitas. Después de varios años de aquella aventura, ahora estamos casados y tenemos dos hijos. Sigo tan enamorada de él como cuando regresé de Egipto por primera vez”.

 

Ruth Delgado 

 

 

La mala: "El besucón"

 

“En un chat conocí a Joel, un norteño muy agradable. Nos escribíamos todas las noches en el chat, de pronto ya eran mails todos los días y luego llamadas telefónicas hasta el amanecer. Sólo nos conocíamos por fotos. 

 

Un día por fin me pidió ser su novia y me dijo que vendría a la Ciudad de México sólo a conocerme. Total que mi papá me acompañó al aeropuerto por él. 

 

No hubo beso ni nada, tampoco sentí mariposas en el estómago, ni la misma química que teníamos online, pero no dije nada. 

 

Cuando por fin salimos solos, me besó y era tan malo el pobre, me babeaba, usaba la lengua… en general me dio ‘guácala’, pero era muy lindo y me regalaba todo lo que podía, que no dije más nada (al final se quedaría sólo el fin de semana). 

 

Salimos todos los días que estuvo aquí y me dijo que pronto viviría también en la ciudad y me pidió que me casara con él. Yo bien mensa no le quise partir el corazón y le dije que lo pensaría. 

 

Se regresó a Monterrey y seguimos unos meses más pero el interés de mi parte se perdió y él lo notó. 

 

Me escribió una carta enorme como de 5 hojas donde me decía que era el amor de su vida, pero que notaba mi indiferencia y que sería la última vez que sabría de él. Y por muchos años no supe más de él hasta que me llegó su solicitud de amistad en Facebook, lo acepté y platicamos nuevamente. 

 

Aún somos buenos amigos, pero nunca ha vuelto a la CDMX y hasta antes de casarme me decía que siempre sería el amor de su vida, pero respetaba totalmente a mi esposo, y sobre todo, a mí”.

 

Mitzy Carreón

 

 

Lo creepy: "El stalker"

 

“Todo empezó cuando conocí a un chavo en Tinder. Nos empezamos a mandar mensajes pero a la mera hora no me gustó su forma de ser y le dejé de responder o le contestaba muy seca, a ver si entendía y me dejaba de hablar. 

 

Lo malo es que el tipo me encontró en Facebook, me empezó a stalkear, trató de contactarme por medio de mis familia y le mandaba mensajes amenazantes a mis amigos, tipo “¿Qué tienes que ver con Mónica? Déjala en paz, es mi novia”, y así.

 

Tuve que cerrar todas mis cuentas y todos mis contactos tuvieron que bloquearlo porque seguía acosándolos, ¡fue horrible!”.

 

Mónica Ortega

 

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¿Encontraste el amor en la web o desearías nunca haberlo intentado? Cuéntanos tu historia en un mensaje en nuestro FanPage, las mejores anécdotas serán publicadas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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