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16 frases que no deberías de decir en el trabajo nunca más

16 frases que no deberías de decir en el trabajo nunca más

Deja los clichés a un lado y comunícate mejor, ¡tu vida profesional te lo agradecerá!

26/08/2019 | Autor: Mairem Del Río
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Existen frases y palabras que todos usamos en el trabajo como si fueran una muletilla, pero que ya deberíamos omitir. Tanto jefes como empleados las soltamos a la menos provocación, sin darnos cuenta de que son irritantes, molestas y, en el mejor de los casos, repetitivas. Checa las cosas que ya no deberías decir en la oficina.

1. “Lo quiero para ayer”

Además de que evidentemente es imposible viajar en el tiempo para entregar algo “ayer”, decirle esto a un trabajador le agrega más estrés y presión a cualquier encargo. Como jefe, implica que no tienes capacidad para organizar tus tiempos y recursos, o que no sabes cómo manejar a los clientes para que no te traten a ti y a tu equipo como sus esclavos.

2. “ASAP”

Es la abreviatura de “as son as posible” (lo antes posible). Es igual que “lo quiero para ayer, pero en un tono más imperativo. En vez de eso trata de decir algo como “hay que darle prioridad”, y toma en cuenta que un requerimiento de este tipo implicará que esa persona deje retrase otros proyectos.

3. “Ponte la camiseta”

Es una forma de pedirle al trabajador que se comprometa con la empresa, pero resulta de lo más condescendiente. Si quieres que alguien se sienta parte del equipo, haga su mejor esfuerzo y dé lo mejor de sí, no se lo pidas. Mejor crea un ambiente propicio para que lo haga instintivamente y sin presión.

4. “No es justo”

El doctor Travis Bradberry, de TalentSmart, líder mundial de evaluadores de inteligencia emocional, afirma que esta frase “te hace ver inmaduro e inocente”. En cambio, deja a un lado las quejas y la negatividad, y enfócate en dar soluciones.

 

5. “Disculpa, pero...”

Típico que cuando vas a pedir algo empiezas disculpándote. Pero no tienes que pedir perdón por tener algo que decir, por reclamar tu espacio o por solicitar el apoyo de alguien que debería dártelo.

6. “No hay problema” / “Sin bronca”

Esta expresión insinúa que lo que se te pidió hacer es un problema o inconveniente. Mejor dilo en forma positiva: “claro que sí” o “yo me encargo”, por ejemplo.

7. “Así se he hecho siempre”

Decir esto te hace parecer perezosa y resistente al cambio, e incluso podría hacer que tus superiores se pregunten porqué tú no has propuesto algo innovador.

8. “No es mi culpa”

Ok, muchas veces nos achacan los errores de alguien más y tenemos derecho a defendernos, pero decirlo así no ayuda. Mejor apégate a los hechos, da tu versión y deja que tu jefe y colegas saquen sus propias conclusiones acerca de a quién culpar.

 

9. “Te ves cansado”

Decirle a alguien que luce agotado no solo implica que se ve mal (lo cual ya es ofensivo), también le estás insinuando que no es capaz de manejar su trabajo o de organizarse.

10. “No me hace sentido”

Esta es una traducción demasiado literal de la frase en inglés “it doesn’t make sense”, pero en español no TIENE sentido. Es decir, ¡es un enorme error gramatical y sintáctico! Obvio te sientes de lo más cool diciéndola, pero no TIENE sentido, ¿se entendió?

11. “Ese no es mi trabajo”

Sabemos que no tienes por qué realizar funciones fuera de aquellas para las que fuiste contratada. Por ejemplo, si eres asistente contable y tu jefe te pide cuidar a sus gatitos, dile que claro que sí, pero que tome en cuenta que tu verdadero trabajo se retrasará por eso. O mejor, canaliza la petición a quien sí le corresponde hacerlo: “muy bien, pero entiendo que eso le corresponde a Fulanita, yo me encargo de esto otro”.

12. “No puedo”

Muchos jefes piden casi milagros, ¡y esperan que los hagas! Aunque sepas que la tarea que te asignaron es irreal, lo mejor es ponerle claro el escenario y decir algo como “voy a probar con esto, esto y esto, pero los resultados pueden no ser lo que espera”. Lo importante es mostrarte positiva y con interés en resolver.

 

13. “Te equivocas”

Usar palabras que descalifiquen, denigren o invaliden a un jefe o colega te garantiza su resentimiento. Mejor opta por brindar críticas constructivas y exponer tus argumentos de la forma más diplomática posible. 

14. “Piensa fuera de la caja” / “Salir de lo común”

Esas frasesillas ya son parte de “la caja” y resultan de lo más común. Bien puedes decir algo como “vamos a buscar otro enfoque”. 

15. “Millenial”

Sabemos que es una palabra real que denomina a toda una generación, pero ya basta de hacer las cosas para “venderle a los millennial”, “llegar a los millennial” o “trabajar como millennials”. O peor, sacar frases tipo “los millennial somos / son…”. Si le hablas así a alguien mayor que tú es otra forma de decirle que es viejo, anticuado y “va de salida”. Y si se la dices a alguien más joven ¡tú te verás como “chavorruco”!

16. “Hay que ir al siguiente nivel”

Ésta frase es vacía, vaga y sobre todo carente de significado. Lo ideal es hablar con metas claras: “Necesitamos vender 20% más este mes, porque…” o “Hay que crecer en términos de producción / sucursales / ganancias / concepto / prestigio”, por ejemplo.

Mira también: 4 cosas que debes comenzar a hacer si buscas un asenso en el trabajo

¿Cuántas de estas frases sigues diciendo en tu espacio laboral? ¿Te sabes otras? ¡Es hora de cambiarlas!

 

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