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Revista Veintitantos

Te sientes satisfecha, ¿pero quieres seguir comiendo?

Checa estos tips y no dejes que eso te pase

03/09/2014 | Autor:
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Seguir comiendo a pesar de ya te sientes satisfecha es uno de los problemas que más chicas enfrentan y que les pone el pie a momento de seguir un régimen alimenticio. La idea de llegar a tu peso ideal no se trata de sentir hambre, pues no sólo sería incómodo sino también dañino para la salud.

Por Christin Parcerisa

La forma correcta de hacerlo comer lo suficiente, lo que tu cuerpo necesita, lo cual en ocasiones puede ser complicado cuando estamos acostumbradas a comer de más. Es por ello que para lograr mantener tu dieta lo que debes de cambiar son actitudes para poder escuchar realmente a tu cuerpo y parar cuando éste te lo indique.

Checa estos tips
No comas de corrido. Entre bocado y bocado haz una pausa, suelta el cubierto y mastica con calma así no llenas a tu organismo de un golpe y le das chance de ir procesando la comida.

Parte tu comida a la mitad, acábate una mitad primero y antes de pasar a la siguiente siente si aún es necesario. Muchas veces estamos condicionados a acabarnos todo, así si lo que tienes que acabarte es menor una mitad lo que en verdad hablará será tu estómago y no tu cabeza.

¡Saborea! La comida es para disfrutarse no para meter automáticamente. Antes de empezar a comer date un tiempo para disfrutar cómo se ve y su aroma, el primer bocado debe ser pausado; sintiendo su textura y sus diferentes sabores. Esto hará que tu organismo esté más consciente de lo que comes y no lo convierta en un proceso automatizado.

Dedícale tiempo. ¿Sabías que si comes con la tele prendida comes 14% más? Que la hora de comer sea exclusiva para eso sin mezclarlo con la tele, la compu o una llamada telefónica. Además, siéntate eso de comer parada haciendo otras cosas hace que sientas como si no hubieras comido y termines comiendo de más.

Toma agua. Antes de comer toma un vaso con agua y acompaña tu comida siempre con agua, pues muchas veces lo que tenemos es sed y no hambre.

Balancea tu comida. En un mismo plato sirve una porción de proteína, de vegetales, de carbohidratos y de grasas naturales. Así tendrás todo junto y no sentirás la necesidad de pasar al siguiente plato.

Relájate antes de comer. Evita sentarte a comer justo después de estar en el tráfico o de salir de un día difícil en el trabajo. El estrés provoca que sientas más hambre de la que en verdad tienes. Date unos minutos, respira, haz una meditación rápida y después come.

Elige platos más pequeños. Es una cuestión visual que si percibes un plato más grande, más hambre te da. Puede ser la misma porción que si está en un plato más pequeño te sentirás satisfecha y no buscarás una dosis extra de postre.

No te malpases. Es mejor comer varios snacks saludables en el día que llegar con muchísima hambre a una sola comida.

Vivan las curvas