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Revista Veintitantos

Operación Vacaciones: Vientre plano

Te pasamos las mejores recetas y tips para lucir tu pancita este verano.

04/07/2013 | Autor:
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sub A toda chica le ha llamado la atención tener un vientre plano y en estas vacaciones podrías conseguirlo si te aplicas y te esfuerzas por lograrlo. sub

Si vas a ir a la playa estas vacaciones o no, te pasamos unos tips, ejercicios y recetas para conseguir un vientre plano de forma fácil y eficaz para poder lucir tu traje de baño o bikini al máximo.

Tips

Hay que se claras, no hay una pócima mágica ni ejercicio milagroso que te consiga un vientre plano de volada. Tendrás que hacer un poco más ejercicio de lo normal, comer bien y tomar muchísima agua para lograrlo.

Una manzana al día: Comer frutas y verduras es definitivamente la mejor técnica para deshacerte de la pancita pero la manzana es además un natural opresor del apetito. Si comes una al día, no solamente acelerarás tu metabolismo un poco sino que también eliminarás los antojos.

Debes botanear con proteínas de 3 a 4 de la tarde. ¿Por qué? La razón es simple, si a esa hora consumes proteína acelerarás tu metabolismo y el azúcar en tu sangre se nivelará. Idealmente deberías comer algo cada 3 o 4 horas para asegurar que esto pase pero, de no ser así mínimo deberás comer una proteína a esa hora.

Deberás olvidarte de la comida procesada y el pan blanco. No tiene nutrientes y es la principal causa de las llamadas 'lonjitas'. Te recomendamos comer granos, pan integral con linaza y muchísimas verduras.

El ejercicio no debe ser considerado una actividad obligatoria ni estresante. Para lograr los efectos deseados en tu cuerpo debes ejercitarte el tiempo correcto. Lo más recomendable es checar tu peso para ver qué tanto ejercicio debes hacer. Usualmente se duplican tus kilos para tener los minutos. Si por ejemplo pesas 70 kilos, tendrás que hacer 140 minutos de ejercicio a la semana.

Una de las más fáciles técnicas para prevenir la inflamación y eliminar la grasa en el estómago es masticar los alimentos que consumas. Suena muy sencillo pero es completamente cierto. Cuando masticas apropiadamente, tu comida será digerida de mejor manera lo cual disminuye las probabilidades de gases e inflamación.

Entre más músculo tenga tu cuerpo, más calorías quemará, incluso si estás dormida. Esto sucede porque un entrenamiento incrementa tu ritmo metabólico. Es por eso que te recomendamos los ejercicios de pesas para desarrollar tu fuerza.

Come menos en más ocasiones. Además de ser un hábito saludable, verás cómo empiezas a ver cambios en tu vientre. Si esto se te complica, te recomendamos servir tu comida en platos más pequeños para que dé la ilusión de más alimentos.

Una excelente opción es ver películas que te hagan reír hasta llorar. ¿Por qué? La risa refuerza tu área abdominal así que te ayudará a mantener u obtener un vientre plano.

Saca de tu vida toda la comida de dieta que te promete más de lo que realmente hace. Son pésimas y tienen más ingredientes que realmente pueden perjudicarte.

Toma muchísima agua. Recuerda que lo más recomendable es tomar de 8 a 10 vasos al día. Uno antes de cada alimento.

Ejercicios

Abdominales: Nada como este tipo de ejercicios para lograr un vientre plano. Dicen que se deben hacer 300 para realmente lograr los efectos deseados pero, tomando en cuenta que no se tiene el tiempo para lograr tal cantidad, te recomendamos hacer las que puedas y seguir ejercitándote con otro tipo de ejercicios.

Pelota: Consigue una útil y eficaz pelota de pilates y utilízala para sentarte. Batallarás para mantener el equilibrio y al mismo tiempo podrás ejercitar tu vientre y muslos.

Levantamientos: Acostada de espaldas en una superficie plana, levanta los pies al aire y sosténlos ahí por 10 segundos. Estos levantamientos son muy útiles para fortalecer el área del vientre y funcionarán solamente si eres constante y haces 30 repeticiones al día.

Limonada para vientre plano

Necesitarás 2 litros de agua, 1/2 pepino, 2 limones, 10 hojas de menta y ralladura de gengibre opcional.

Lava y corta en rodajas delgadas la mitad del pepino. Puedes dejarle la cáscara pero si te desagrada, pélala. Lo mismo harás con el limón y la menta. Hasta que esté todo limpio y cortado poco a poco pon los ingredientes en la jarra con agua. Deja la bebida en el refrigerador por un par de horas y déjala reposar toda la noche.

A la mañana siguiente podrás degustar de esta deliciosa y refrescante bebida.

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