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Revista Veintitantos

Aprende a amar tu talla

La talla en la ropa es sólo un número, amate tal y como eres.

18/07/2013 | Autor:
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sub Aprender a amar nuestro cuerpo no es tarea fácil, pero tampoco imposible. Nadie es perfecto, por eso hay que aprender a amarnos, independientemente de la talla que seamos; hay muchos motivos para amarnos ¡siempre! sub

Por: Redacción

Inconformes por ¿naturaleza?
¿A poco, no? A muchas mujeres nos sale de lo lindo eso de estar inconformes con nosotras mismas, las morenas quieren ser rubias, las rubias quieren broncearse, las lacias se enchinan el cabello, las chinas se lo alacian y así un sinfín de "cambios”, como que siempre andamos buscando un pretexto para no disfrutar al máximo de quienes somos y lo que tenemos.

¡Muuuy mal! Y mira que ahora que lo escribo yo también me estoy dando mis ‘cocos’ porque descubro que también me pasa; caray como dice la canción ‘sólo se vive una vez’, así que mientras lo hacemos sí podemos hacer algo por mejorar y –sobre todo- cuidar nuestro cuerpo pero nunca debemos perder la brújula y dejar de disfrutar cada día sólo porque no somos ‘La Chica Perfecta’.

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¿La Chica Perfecta?
¿Realmente crees que exista en el mundo una chava que sea perfecta? Uy, pues no sería humana jijijiji, porque la verdad es que todas tenemos nuestras debilidades y nuestros ‘defectitos’, la diferencia está en cómo los afrontemos ¡de verdad!

Observa a una mujer a quien admires ¿qué vez en ella? Entre sus muchas características, no puede faltar la seguridad. Y esa no se consigue siendo talla 7 ó 5 sino trabajando en nuestra autoestima. Sí, conozco a chicas talla 5 ó 7 que son muy seguras pero también hay quienes se sienten el patito feo, al igual que las hay en talla 11 y en el resto de las proporciones.

La Chica Perfecta no es aquella que tiene las medidas de una muñeca, sino la que se ama tanto que es capaz de disfrutar cada día, ese si es un reto.

Detecta tus, malos, pensamientos
Sobre todo esos pensamientos que te sabotean. Por ejemplo, ante una situación de prueba, cuando conoces a un chico que te llama la atención. ¿Qué te dices? Si entre tus respuestas encuentras: "qué gorda estoy hoy”, "se me notaba cañón la lonja”, "estos jeans resaltan todos mis defectos”, "seguro le gustan las chavas delgadas”… ¡aguas! Tu problema no es el peso sino tu actitud.

Ante eso mejor busca alternativas de pensamiento, ¿por ejemplo?: "me siento a gusto con quien soy”, "todos pueden ver que soy una gran mujer”, "me siento guapa y lo soy”, "si esté galán es inteligente no me dejará ir”. Dirás que es broma pero en verdad es así como se comienza a cambiar de actitud y a hacer de una chica insegura, una muy segura de sí. ¡Inténtalo!

¡Los hombres las prefieren curvilíneas!

11 maneras de amar tu cuerpo
Hazte amiga de tu cuerpo, quiérelo y respetarlo. Siéntete orgullosa de él.

Haz una lista semanal de todas las cosas que tu cuerpo te permite hacer.

Haz una lista de 10 cosas positivas sobre ti, sin que tengan que ver con tu aspecto físico.

Haz una lista de la gente que admiras, ¿realmente te importa su talla o su peso para que la admires?

Nunca permitas que tu peso o talla te impidan realizar actividades que disfrutas, tu eres tu propia limitante.

Piensa en alguna época de tu vida en que te hayas sentido bien con tú cuerpo y decreta que ya te sientes así de nuevo.

Usa ropa cómoda, linda y que te haga lucir como tu quieres.

Al despertarte agradece a tu cuerpo el poder descansar y despertar llena de salud para disfrutar tu día.

Al ir a dormir, dile a tu cuerpo lo mucho que le agradeces por permitirte haber disfrutado ese día, recuerda algo positivo del día –por muy fugaz que haya sido-.

Busca una actividad física que te gusta y ¡sé constante!

Coloca en un espejo donde te veas diariamente un letrero que diga: "Soy hermosa en mi interior y exterior”.

Curvas sin frenos: 'Esa gorda me dijo gorda'

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