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Tener curvas me da pena

¿Te da pena ser curvy? Eso está dañando tu corazón

Muchos piensan que decirle a alguien que ha engordado lo motivará a perder peso.

31/03/2017 | Autor: Mairem del Río
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Sin embargo, una investigación de la Universidad de Pensilvania concluyó que, lejos de ayudar, estas frases vuelven a las personas más propensas a tener un ataque al corazón.

Los investigadores encontraron que los mensajes hirientes respecto al sobrepeso generan incomodidad y pueden tener efectos negativos en la salud. “Cuando la gente se siente avergonzada debido a su peso, es más probable que evite el ejercicio y consuma más calorías para hacer frente a este estrés”, afirmó Rebecca Pearl, una de las autoras del estudio.

"En este estudio hemos identificado una relación significativa entre la internalización del complejo de ser gordo y tener un diagnóstico de síndrome metabólico, que es un marcador de mala salud", agregó la experta.

 

 

El estudio, publicado en la revista Obesity, examinó a 159 adultos obesos y encontró que la discriminación era más dañina que los efectos del índice de masa corporal (IMC) y la depresión. Se halló que los que tenían una impresión muy negativa de su tamaño eran tres veces más propensos a tener síndrome metabólico, y seis veces más propensos a tener triglicéridos altos o grasas en la sangre.

En la investigación se afirma que el fatshaming es una "forma omnipresente de prejuicio" que se encuentra en el acoso cibernético, en las críticas a las apariciones de las celebridades, en el trabajo, en la escuela y en lugares públicos.

Las personas que luchan contra la obesidad se enfrentan a ser estereotipadas como perezosas, incompetentes, poco atractivas, carentes de fuerza de voluntad y culpables de su figura. Estas etiquetas les causan mucho daño físico y mental, pues quienes "internalizan los estereotipos negativos" se enfrentan a una mayor amenaza de enfermedad cardíaca, derrames cerebrales y diabetes, dijeron los científicos.

 

 

"Los proveedores de salud pueden desempeñar un papel crítico en la disminución de este riesgo, tratando a los pacientes con respeto, discutiendo el peso con sensibilidad y sin juicio, y dando apoyo y estímulo a los que luchan para bajar de peso”, concluyó Pearl.

 

Vivan las curvas, Salud

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