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Cómo eliminar la grasita más difícil

Te damos unos tips infalibles

30/06/2015 | Autor: Christín Parcerisa
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Un rígido plan alimenticio, una fuerte rutina de ejercicio y la determinación de llegar a tu peso ideal… pero esas lonjitas nada más no ceden.

Los últimos 5 kilos, al igual que ciertas zonas del cuerpo se tratan de la grasa más necia que existe y que hay que trabajar de forma distinta para combatirla. La grasa alrededor de los glúteos, la de los muslos (internos y externos), la de arriba de las rodillas, la de la parte superior de brazo y la de la espalda baja es la que puede costar más trabajo, pero no por ello ser imposible.

Para combatirla se trata de la recta final, ese esfuerzo extra que puede ser un poco más complicado pero que trae grandes beneficios. La falta de paciencia en esta etapa es lo que hace que muchas personas se rindan, pero si te concientizas y te haces más disciplinada llegarás a la meta antes de lo que te imaginas. La clave está en una dieta baja en calorías y ejercicio cardiovascular para quemar la grasa simado a un entrenamiento de pesas para que el cuerpo no pierda la forma, pues no se trata de tener piernas flacas, sino torneadas, por ejemplo.

El tiempo adecuado de ejercicio
La grasa alrededor de los órganos es la que se elimina con la dieta, la que está justo debajo de la piel es la que se quema con el ejercicio (esas son las lonjitas y la flacidez). Para acabar con esta no es tanto de tiempo sino de frecuencia. Por lo tanto, lo ideal son sesiones de 30 minutos de 5 a 6 veces por semana.

Si haces ejercicio regularmente vale la pena subir las sesiones 15 minutos y cambiar el tipo de entrenamiento para que el metabolismo no se estanque. Checa que no entrenes más de 60 minutos, pues no sólo no hará mayor resultado sino que puedes lastimarte. Si quieres acelerarlo, en vez de hacer 60 minutos seguidos sirve mucho más hacer 30 en la mañana y 30 en la noche.

De igual forma no hagas siempre lo mismo todos los días de la semana. Por ejemplo, aerobics, intervalos (mezclar intensidad con periodos de tranquilidad e invertir), ejercicios en zonas específicas del cuerpo y ejercicios de resistencia.

Checa tu dieta
En este punto debes ser un poco más estricta. Recalcula las calorías que necesitas, pues si ya has bajado bastante de peso éstas pueden estar siendo de más.

No te malpases. No comer engorda, así que mejor haz varias comidas al día, cuidando que éstas no sean botanas, sino alimentos sanos. Elimina la comida procesada y los carbohidratos simples y refinados. Los carbohidratos complejos (como pan integral, nueces, legumbres, semillas y pastas integrales) y la proteína es algo que ayuda mucho, así que incorpóralos a tu dieta. Y eso sí, ¡no te olvides del agua!

¿Qué estás pensando?
Este puede ser el punto más importante en este paso. Si crees que nunca lo vas a lograr así será. El caso es creer que llegarás a tu objetivo, pues esa es la motivación que necesitas para seguir yendo a gimnasio o para pasar sin voltear por la vitrina de esa pastelería.

Vivan las curvas, Salud

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