LogoVEINTITANTOS

Revista Veintitantos

iStock
Problemas que enfrentan las chicas curvy cuando hacen ejercicio

Problemas que enfrentan las chicas curvy cuando hacen ejercicio

No te agobies 

09/03/2017 | Autor: Mairem Del Río
Comparte en:

Es bien sabido que lo mejor para poner en forma tus curvas es hacer ejercicio, pero cuando comienzas en el camino fitness hay ciertos problemas que debes sortear y que pueden hacer que desistas antes de ver resultados.

 

Tomar la decisión de empezar una vida más saludable no es nada fácil, ya que pasar de una vida sedentaria a una más activa conlleva ciertos contratiempos que sólo entienden las chicas curvy:

 

1. Tu cuerpo se mueve demasiado

 

Una de las primeras molestias cuando ejercitas tus curvas es que hay partes de tu cuerpo que se mueven sin control: las boobs, el trasero, los gorditos de los brazos y los muslos, etc. Este puede ser el principal factor que te desanime, ya que no sólo es incómodo para moverte, además sientes que las miradas se posan sobre ti y podrías ponerte paranoica pensando que todo el mundo te critica. La solución es buscar ropa de control o más holgada, la primera para tener todo en su lugar y evitar que se mueva, y la segunda si tu prioridad es sentirte más libre.

 

2. Es difícil encontrar ropa sporty para ti

 

No se trata sólo de la talla, que sí es un gran problema, porque las marcas de ropa deportiva creen que las chicas plus size no se ejercitan y hay muy pocos modelos más allá de talla mediana o grande. También están la textura y el corte, la mayoría de las prendas están hechas de una tela que deja ver cada uno de tus pliegues y celulitis, pues están diseñadas para ir muy ceñidas al cuerpo. Y ni hablar de los sostenes deportivos, que rara vez logran controlar unas lolas que rebasan por mucho la copa B. Encontrar ropa con la que te sientas cómoda es difícil pero no imposible, todo es cuestión de pasar algunas horas probándote prendas hasta encontrar las ideales.

 

3. Poca resistencia cardiovascular

 

Si no acostumbras hacer ejercicio, lo más probable es que te falte condición física. Al principio, cuando comienzas a hacer cardio (correr, andar en bicicleta, bailar, elíptica, etc.), te cansas a los pocos minutos, sientes que te ahogas y crees que en cualquier momento caerás desmayada. Esto te hace pensar que no vale la pena, pero siempre recuerad que es un proceso. Evita las explosiones de energía, comienza poco a poco y ve aumentando la velocidad y el tiempo de cardio a medida que te sientas mejor, ¡sí se puede!

4. Falta de masa muscular y fuerza

 

Es normal que unos músculos que no están habituados al ejercicio no logren levantar mucho peso. Las chicas de talla extra tenemos más grasa que masa muscular en el cuerpo. Los músculos se ganan ejercitando regularmente y con una dieta rica en proteínas, mientras que la fuerza depende de cuánto trabajemos. Aumentar el músculo te ayuda a quemar más calorías en reposo y a soportar el peso de tu propio cuerpo, así que no te desanimes si al principio te sientes débil.

 

5. Lesiones

 

Las características de nuestro cuerpo nos hacen más vulnerables a las lesiones, ya que tenemos más peso qué levantar y éste recae en nuestras articulaciones: tobillos, rodillas y codos. Para evitarlas, debes asesorarte con un entrenador profesional, quien te indicará qué ejercicios hacer y cómo hacerlos para evitar daños físicos y fortalecer poco a poco cada parte de tu anatomía. Eso sí, prepárate psicológicamente para escuchar la frase más molesta del mundo: “tienes que bajar de peso”.

Todos estos percances se pueden superar, no te rindas a la primera y recuerda siempre que es un proceso que va de menos a más, y que si sigues en este camino pronto los obstáculos quedarán atrás.

Vivan las curvas

Notas relacionadas