LogoVEINTITANTOS

Revista Veintitantos

Cómo deshidratar tus propias frutas y verduras

Un consejo que te ayudará a ser más práctica. 

17/01/2017 | Autor: Mairem Del Río
Comparte en:

Si te has propuesto comer más sano, una de las mejores opciones son las frutas y verduras deshidratadas. El problema es que a veces el presupuesto no da para comprarlas en tiendas, ya que no son baratas. ¿La solución? Aprender a deshidratarlas tú misma.

 

Secar frutas y vegetales es una excelente técnica para hacer tus propios snacks saludables, además de que puedes aprovechas las ofertas en productos de temporada, comprar un montón y almacenarlas durante un largo tiempo sin que se echen a perder.

 

Calabaza, berenjena, zanahoria, tomates, champiñones, betabel y espinacas son algunas de las verduras más fáciles de secar, así como el plátano, fresas, durazno, manzana, piña y pera, si hablamos de fruta. Pero también podemos hacerlo con hierbas como albahaca, cilantro, perejil y manzanilla. El proceso requiere de entre 3 horas y 10 días, dependiendo del método que elijas.

 

 

Aquí la técnica paso a paso para deshidratar tus vegetales:

 

1. Lo primero es cortar todo en rodajas muy delgadas o pequeños cubitos, en el caso de las hierbas, picarlas finamente. Las frutas que se oxidan, como manzanas o peras, debemos sumergirlas durante un minuto en una solución de agua con mucho zumo de limón. Gran parte de las verduras, especialmente las de fécula o las crucíferas, es conveniente escaldarlas, ya cortadas, en agua caliente durante un minuto antes de deshidratarlas para romperles las fibras y evitar que se pongan oscuras.

 

2. Distribuye las rodajas en una bandeja o, de preferencia, en una rejilla o bastidor con tela de malla, para que el aire y el calor circulen, así se secarán ambos lados al mismo tiempo.

3. Si lo deseas puedes espolvorear una pizca de sal sobre las verduras o azúcar en las frutas, en algunos casos esto ayuda a acelerar el proceso y evita que se le peguen insectos.

 

4. Hay dos formas de secar tus verduras y frutas, y la que elijas depende del tiempo y espacio que tengas disponible:

- Secado al sol. Es el más económico pero también el más tardado. Como el sol no es constante, necesitarás de 3 a 10 días dependiendo de la cantidad de agua del producto. Solo necesitas exponerlas al sol tantas horas como sea posible. Cúbrelos con una tela de malla para protegerlos de insectos, hojas y ramas que les puedan caer. No tienes que prestarle tanta atención, puedes ponerlos por la mañana y quitarlos en la noche para evitar que se humedezcan con el rocío.

- En horno. Lo que gastas en gas o electricidad lo ahorras en tiempo. Necesitarás de 3 a 5 horas con el horno a baja temperatura, entre 35º y 45ºC dependiendo del agua que tenga la pieza a deshidratar y si el horno es de aire o no (el aire caliente es lo que realmente las seca). Un buen tip es dejar la puerta ligeramente abierta, no más de un centímetro, para que el aire circule. Tienes que mover las piezas de lugar y voltearlas de cuando en cuando para que todos los trozos se deshidraten por igual.

 

5. Una vez deshidratas las puedes envasar en un recipiente cerrado o en bolsitas herméticas, sin necesidad de que las refrigeres durante un par de años. O bien, puedes comerlas inmediatamente como botana o guarnición.

 

6. Para volver a hidratarlas cuando las necesites sólo tienes que sumergirlas en agua fría o templada durante un periodo de tiempo que dependerá de la pieza, en el caso de los tomates, unas 2 horas en agua templada. En muchos casos se pueden utilizar tal cual están.

 

Si te encantó el resultado puedes también conseguir un deshidratador eléctrico o un secador solar, y hacer tus chips cada que se te antoje.

Salud

Notas relacionadas