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Estas son las 5 edades perfectas para viajar

Estas son las 5 edades perfectas para viajar

Sí, literal: ésta que tienes ahora mismo.

01/02/2017 | Autor: Mairem Del Río
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Todos soñamos con ir a lugares lejanos, pero nos encontramos posponiendo una y otra vez ese viaje, o quizá nos sentimos presionadas porque los veintitantos son el momento ideal y después ya no podremos hacerlo. En el peor de los casos llegamos a creer que ya es demasiado tarde y dejamos el sueño en el olvido.

 

Antes de quebrarte la cabeza pensando cuál es el momento ideal para viajar, ten en mente que no importa la edad que tengas, lo que importa son las ganas de descubrir el mundo y la determinación de hacer maletas para lanzarte a la aventura.

 

Entonces, ¿cuál es la edad perfecta para viajar? Esa pregunta tiene una sola respuesta: ¡todas! Los viajes son lo máximo en cada etapa de tu vida, y aquí te decimos por qué:

 

1. Antes de los 20

 

Se cree que antes de cumplir 20 años los chicos aún no tienen la madurez suficiente para emprender un viaje, disfrutarlo y apreciar la experiencia. Sin embargo, los viajes ayudan a formar el carácter y a ver el mundo desde otra perspectiva, para reflexionar, descubrir pasiones y valorar lo que tienes en casa.

 

Cuando viajas muy joven aprendes a organizarte mejor, mantener tus cosas en orden, administrar el dinero, ser responsable de ti mismo y resolver problemas sin ayuda de tus padres. Es decir, te haces más independiente.

 

Si te vas con amigos aprenderás también a tomar decisiones en grupo, a cuidarse mutuamente y a respetar a los otros compañeros de viaje para logar armonía en la convivencia diaria.

 

2. De los 20 a los 30

 

Se supone que esta es la edad perfecta para emprender una travesía, ya que gozas de un buen estado físico, en teoría no tienes hijos que dependan de ti, puedes ahorrar suficiente dinero y dejar un trabajo sabiendo que después será fácil encontrar otro.

 

En resumen, tienes toda la libertad y facilidades para comprar un boleto de avión y largarte lo más lejos que puedas. Aunque no siempre es así, en general dispones de más dinero que quienes tienen que mantener una familia.

 

En los veintes ya eres más madura, responsable e independiente como para estar por tu cuenta al otro lado del mundo, pero a la vez eres joven para resistir horas de caminata, el peso de una mochila gigante y todas las incomodidades que implica un viaje de bajo presupuesto o un mochilazo.

 

3. Después de los 30

“Ya no tengo 20 años para hacer sacrificios”, dicen muchas personas al llegar al tercer, cuarto o quinto piso, pues llega una edad en la que la comodidad es prioridad y dormir en trenes, aeropuertos u hostales ya no es opción. Por supuesto que un viaje más cómodo implica más gastos, pero no es imposible de pagar. A esta edad lo más probable es que ganes mucho más que en tus veintes y puedas darte ciertos lujos.

 

Tener familia tampoco es un obstáculo, es obvio que hay que ahorrar más, pero la mayoría de quienes acostumbraban ser viajeros solitarios en sus veintes continúan con el mismo ritmo y se convierten en familias viajeras, educando a una nueva generación de trotamundos.

¿Y el trabajo? Hay miles de personas que han ahorrado lo suficiente para renunciar a sus trabajos e irse unos meses a recorrer el mundo. Algunos encuentran en el camino su verdadera vocación, se convierten en empresarios, freelance o nómadas digitales, mientras viven la experiencia de sus vidas.

 

4. Después del retiro

 

Más que una la edad, es una etapa de la vida. Cuando ya no estás atado a un trabajo, los hijos ya crecieron y ahora sólo están tú y tu pareja para continuar con sus vidas, o quizá sólo eres tú buscando nuevas aventuras.

 

En esta etapa dispones de tu tiempo y del fruto de años de trabajo, puedes emprender una travesía por tu cuenta, en compañía de tus amigas, de tu pareja para reconectarse o con toda la familia, para compartir experiencias maravillosas juntos.

 

Quizá no tengas la agilidad de una jovencita, pero hay miles de lugares que no requieren mayor esfuerzo para disfrutarlos. Además, si te mantienes en buena forma a base de ejercicio y una buena alimentación, no hay impedimento, ¡los límites los pones tú!

5.  En la tercera edad

No son pocos los casos de abuelas y abuelos que un día tomaron sus cosas y se fueron a conocer el mundo. Personas de más de ochenta o noventa años que no se quieren quedar sentados en casa esperando a que los visten, si no que prefieren ir a vivir sus sueños: safaris, cruceros, tours por varias ciudades y hasta de mochilazo, ¿por qué no? Todo está en la energía que tengas, el espíritu aventurero y las ganas de vivir. Si estás bien de salud y aún puedes hacerlo, nunca es demasiado tarde para viajar.

 

Viajar es como enamorarse: no hay edad para hacerlo, no hay reglas, ni condiciones ideales, sólo se necesita fuerza de voluntad, curiosidad y muchas ganas de ver el mundo.

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