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6 Cosas horribles que le pasan a tu cuerpo al viajar por el mundo

6 Cosas horribles que le pasan a tu cuerpo al viajar por el mundo

Sabemos que viajar es una inversión de vida, pero también te puede afectar físicamente.

26/11/2017 | Autor: Mairem del Río
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Viajar es una experiencia que casi cualquiera disfruta y no son pocos quienes planean recorrer el mundo. Más allá de ver nuevos lugares, conocer gente, costumbres y culturas, los viajes también afectan tu cuerpo de muchas formas, ocasionando que le ocurran cosas extrañas, horribles e incluso dañinas para tu salud.

 

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Toma nota para que estés prevenida:

 

1. Acné

¿Has notado los cambios en tu piel cuando viajas en avión? Casi siempre bajas del avión con un nuevo barro o espinilla, y eso es por el aire seco dentro de los aviones. La piel reseca reacciona a ese aire volviéndose aún más seca, lo que puede atrapar los aceites en la piel y provocar una erupción. Si tienes la piel grasa es probable que se vuelva más grasosa, porque tu piel está tratando de protegerse del aire seco; y sí, eso también te saca granos. La solución es limpiar e hidratar muy bien tu piel antes, durante y después del vuelo.

 

2. Insomnio

Quizá es parte del jet lag, pero en los viajes es muy difícil adaptarte a dormir en otro horario y en otro lugar, y entre más lejos vayas es peor. Los viajes frecuentes alteran nuestro ritmo circadiano (el mecanismo biológico que nos hace dormir de noche), lo que produce fatiga, ansiedad e irritabilidad. Si viajas a una zona horaria completamente diferente es recomendable tomar una pequeña siesta cada que te sientas cansada, lo que te ayuda a descansar y sincronizarte con la hora local.

 

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3. Infecciones

Ya sea que viajes en avión, autobús o tren, estás en un ambiente propicio para el contagio de bacterias que causan infecciones, en especial respiratorias. También está la llamada “diarrea del viajero” que generalmente se debe al cambio de alimentación o a que el agua local puede estar contaminada con microorganismos para los que nuestro organismo no ha desarrollado anticuerpos.

 

4. Radiación

¿Sabías que todos los que alguna vez han volado en un avión han tenido exposición a la radiación? Esto es peligroso, especialmente para las mujeres embarazadas, porque puede causar problemas de salud al feto. Según la doctora Svetlana Kogan “un vuelo de ida y vuelta de Nueva York a Los Ángeles lo expone a la misma cantidad de radiación que recibiría en una radiografía de tórax”, aseguró para The List.

 

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5. Coágulos

Sentarse en espacios estrechos por largos períodos de tiempo no solo es molesto e incómodo, también puede causar coágulos de sangre. En el avión los cambios de altitud activan la proteína que promueve la coagulación en personas predispuestas. El viaje en automóvil comprime las venas femorales y produce estasis venosa y formación de coágulos, aunque en mucho menor grado que un avión. Si tienes historial de coágulos pide a tu médico que te recete medicamentos para prevenirlos. También debes pararte cada media hora y moverte lo más posible. Si eres una persona sana sin antecedentes de coágulos puedes tomar una aspirina el día antes de tomar el vuelo, el día del viaje y los dos días posteriores.

 

6. Aumentan las molestias de la artritis

Si no tienes artritis no tienes de qué preocuparte, pero si ya la padeces debes saber que los viajes frecuentes aumentan el dolor debido a la rigidez, la inmovilidad, la compresión y la disminución de la circulación y el drenaje linfático. Cerciórate de empacar tus medicamentos y recetas, así como de escuchar a tu cuerpo para descansar cuando lo necesites.

 

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No todo es tan malo

Viajar, especialmente durante largos períodos de tiempo, en realidad puede afectar tu personalidad y hacerte más abierto al cambio y a nuevas experiencias. Estar en un lugar desconocido te obliga a salir de tu zona de confort y puede hacerte sentir más cómodo experimentando cosas nuevas a largo plazo. En vez de llegar a estas situaciones (comida nueva, nuevos lugares o personas) con inquietud y ansiedad, quienes viajan mucho suelen ser más abiertas y están dispuestas a aceptar cosas que salen de la rutina.

 

Todo en la vida tiene riesgos, pero también recompensas. Viajar es lo máximo y quienes pueden hacerlo con frecuencia tienen mucha suerte. Siempre te vas a quejar de algo, pero al final ¡vale toda la pena!

 

 

 

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