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¿Por qué la gente renuncia a su trabajo en diciembre?

¿Por qué la gente renuncia a su trabajo en diciembre?

Haz lo que te haga feliz.

12/12/2016 | Autor: Mairem Del Río
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¿Has notado que conforme se acerca el fin de año hay más puestos vacíos en la oficina? Mucha gente cree que diciembre es un buen mes para renunciar a un trabajo que, por una u otra razón, ya no los satisface. Aquí algunas razones:

  • Estás exhausta. Todo un año de matarte para complacer a tus jefes y brillar tiene su precio, y a veces llegas a diciembre sin energía ni ganas de seguir cargando problemas de oficina. Lo único que deseas cuando despiertas cada fría mañana es quedarte en tu cama con una taza de chocolate y ver Netflix hasta que se te derritan los ojos. 
  • Llega la depresión invernal. Según el Instituto Nacional de Salud, esta temporada es cuando las personas se deprimen más, incluso se eleva el número de intentos de suicidio y muertes. Ante este panorama, renunciar al trabajo como forma de hacer un cambio drástico en tu vida, suena mejor.

 

 

 

 

- Recibiste mucho dinero y regalos. Llegan el aguinaldo y los bonos de fin de año, tal vez también recibes vales de despensa, pavo, arcón navideño, caja de ahorro y otras compensaciones. Esa abundancia te hace sentir segura y piensas que puedes sobrevivir un tiempo sin ese empleo.

  • Ya pasaron los convivios ‘Godínez’. Aunque no lo creas hay quienes aman estas reuniones, ya sea por la comida, la bebida abundante y gratuita, los regalos de la rifa o por ver a sus compañeros hacer el ridículo. Una vez que se acaban es como darle ‘check’ a un pendiente.

 

 

 

 

  • Sabes que en enero habrá muchas vacantes.

La tendencia a renunciar se mantiene durante el primer mes del año, y muchas empresas se esperan hasta este mes para contratar nuevo personal, eso significa más oportunidades para encontrar dónde colocarte.

  •   Quieres pasar las fiestas con tu familia.

Simplemente quieres dedicarte estos días especiales a estar en casa, preparar la cena, comprar, envolver y disfrutar los regalos, sin estresarte porque tienes que meter el recalentado en un tupper y regresar a la oficina.

  • Año nuevo, vida nueva.

Tal vez en tu reflexión anual te diste cuenta de que no estás haciendo lo que quieres, que tu trabajo no te hace feliz ni te lleva a donde quieres estar, así que tu propósito de Año Nuevo es cambiar de aires, tan simple.

 

 

 

 

Antes de renunciar considera si tienes suficientes ahorros para soportar un par de meses sin encontrar otro empleo, y evalúa cuidadosamente si la decisión está sustentada por razones que serían igual de válidas el resto del año o si sólo es un impulso por todos los sentimientos que rodean estas fechas, pues al final no vale la pena perder un empleo que en el fondo te hace feliz por un sentimiento pasajero.

Quiérete, Tu vida, Trabajo

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