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La gran diferencia entre gastar e invertir en tus veintes

La gran diferencia entre gastar e invertir en tus veintes

¡Mejora tus finanzas y llega a la estabilidad económica! 

23/02/2017 | Autor: Mairem Del Río
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Quienes nos encontramos en un punto entre los 20 y los 30 años, estamos justo en la etapa de dar forma a nuestros hábitos financieros, lo que repercutirá en el futuro. La mayoría entendemos bien qué es el ahorro y su importancia, pero hay dos conceptos importantes que a veces no logramos diferenciar: gasto e inversión.

 

Gastar no es lo mismo que invertir, a pesar de que muchos vendedores usan la palabra “inversión” para que compres algo que en realidad es un gasto. Pero si conoces bien el significado de cada una, podrás tener el criterio para decidir dónde poner tu dinero.

 

¿Qué es un gasto?

 

Es todo aquel bien, producto o servicio que compramos para satisfacer una de nuestras necesidades o deseos, pero es dinero que jamás volverá a nuestras manos, es dinero que ya consumimos y se ha ido para siempre. Por ejemplo, el pago de servicios como agua, luz y teléfono, salir a cenar o al cine, comprar un auto para uso personal y, por supuesto, la ropa y maquillaje. Es obvio que los gastos son indispensables en nuestra vida diaria, vivir no es gratis, todo cuesta y hay que pagarlo.

¿Qué es una inversión?

 

Es dinero que usamos para comprar algo que se pagará solo y que nos dará más dinero a corto, mediano o largo plazo (utilidades). Por ejemplo, comprar una máquina pequeña para hacer helados y venderlos es una inversión que generará ganancias o meter el dinero a una inversión a plazo fijo en el banco.

 

La inversión tiene ciertos principios que deben cumplirse para que pueda ser llamada como tal:

 

- El dinero es usado para adquirir un bien, producto o servicio que con el paso del tiempo nos devolverá el dinero que usamos para adquirirlo; es decir, se paga a sí mismo.

 

- Una vez que el bien o servicio es pagado por sí mismo nos seguirá generando dinero (utilidades o ganancias) de manera regular.

 

 

La delgada línea entre gasto e inversión

 

No todas las inversiones ponen dinero en tu bolsillo de forma inmediata, la mayoría son a largo plazo, y no todas se relacionan con el dinero directamente, también puedes invertir en tu salud física y mental, en tu imagen, en experiencias o en cosas que te reportarán ganancias en otros aspectos.

 

Para que puedas visualizar mejor la diferencia, aquí van algunos ejemplos:

 

- Automóvil: Es un gasto si lo usas como medio de transporte personal, pues tiene que pagar impuestos, gasolina y reparaciones. Sin embargo puede ser una inversión si, al hacer cuentas, gastas más en transporte público o taxi, que lo que pagarías entre las mensualidades y el mantenimiento. También es una inversión si lo alquilas o lo usas para transportar pasajeros, como en Uber.

 

- Casa o departamento: Es un gasto si la usas sólo para vivir, pero se convierte en una inversión si además utilizas el espacio como oficina, taller o tienda, es decir, si te ayuda a ahorrar lo que pagarías por un local aparte. También puedes comprar un inmueble para rentarlo o con el fin de restaurarlo y venderlo a un mayor costo.

 

- Educación universitaria: Se considera un gasto si al final no ejerces tu profesión y no consigues dinero fruto de esa educación. Y es considerada una inversión si logras transformar en dinero todo lo que aprendiste.

 

- Gimnasio: Es un gasto si pagas y no vas, pero se considera una inversión si vas a hacer ejercicio y lo aprovechas para mejorar tu salud, pues a la larga gastarás menos en doctores, medicamentos o productos milagro para bajar de peso.

 

- Moda y belleza: Si solo lo te gusta lucir espectacular, es un gasto, pero si para tu trabajo es indispensable tener cierta imagen, puede ser una inversión. Por ejemplo, si eres modelo, actriz, cantante o estrella de las redes sociales, sabes que todo lo que gastes en ropa, maquillaje y tratamientos te redituará una ganancia.

 

Recuerda que aumentar las inversiones y reducir los gastos es la clave para alcanzar la independencia financiera.

 

Quiérete, Tu vida, Trabajo

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