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Revista Veintitantos

Los problemas más comunes en una relación

Ninguna relación es perfecta.

28/11/2013 | Autor:
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En algún momento u otro, casi todos estos problemas encuentran la manera de acechar y atacar tu relación de manera sigilosa. Y si te toman por sorpresa, ¡podrían ser fatales para tu vida de pareja!

Por Beatriz Castillo

¿Sabes cuál es una de las principales razones para que una pareja termine? ¡Que damos por sentado nuestra relación! Y esto puede transportarse a cualquier tipo de problema por los que las parejas suelen terminar, ya sea infidelidad, celos, confianza, falta de comunicación y muchos más.

¿Te has fijado que solemos valorar las cosas hasta que existe la posibilidad de perderlas? Y en realidad, es totalmente entendible. Si las cosas están bien, ¿por qué intentar arreglarlas?

El problema es que dejamos pasar pequeños problemas en lugar de resolverlos al instante y, con el paso del tiempo, se acumulan hasta que explotamos y los pleitos son inevitables.

Si desde el principio te mantienes muy atenta a estos pequeños problemas y te esfuerzas por superarlos en lugar de ignorarlos y esperar que se solucionen por si mismos, vas a eliminar la mayor parte de las frustraciones que afectan a casi todas las parejas.

Problemas
Falta de comunicación: Al principio, todo el tiempo platicas con él porque quieres que sepa todo sobre ti. Se cuentan todo y buscan crear un lazo fuerte de comunicación. Pero conforme pasa el tiempo, dejamos de decir las cosas. ¡Y ambas partes son igualmente culpables! Recuerda que todas cambiamos con el paso del tiempo, así que conocer a tu pareja y que él te conozca es una tarea de toda la vida.

Confianza: ¿Realmente confías en él? Hay dos tipos de confianza en una relación. En primer lugar, ¿confías tanto en él como para dejar que vaya a cenar con su mejor amiga sin sentir celos? Si no es así, probablemente sufres de inseguridad o tu relación sea un poco frágil. El otro tipo de confianza es aún más fuerte. ¿Confías en sus decisiones? ¿Crees en sus metas y en su juicio? Esto es importantísimo en una relación a largo plazo.

Celos: Las parejas inseguras suelen quedarse atrapadas por siempre en un ciclo de celos, ira e inseguridad. Lo peor es que casi nunca resolvemos por completo este tipo de problemas; sólo solucionamos lo que está en la superficie, pero por dentro seguimos teniendo ciertas dudas, ira o resentimiento. Lo mejor que puedes hacer en estos casos es hablar con él y decir absolutamente todo lo que piensas. No tienes por qué guardarte nada y si algo no te parece, es tu deber decírselo.

Incompatibilidad: Obvio al principio, él parecía el chico perfecto para ti. Pero entre más lo conoces, más te das cuenta de que tal vez no sea así. El tiempo deja salir un par de cosas que no solemos decir abiertamente, así que probablemente descubras algo que no te gusta. En estos casos, no se trata tanto de hablar, ya que rara vez alguien está dispuesto a cambiar algo que tardó tanto tiempo en salir. Tienes que decidir si esa diferencia es suficientemente grande como para separarlos o si estás dispuesta a adaptarte a ella.

Sexo: Los primeros meses, ¡son unas fieras sexuales! Cada vez que se ven, lo único que pasa por la mente de ambos es desnudarse y saltar a la cama. ¡A veces tienen tantas ganas que no les importa si no hay una cama cerca! Pero después de un rato, todas perdemos el deseo sexual. Y en realidad, es completamente normal y no significa que ya no te sientas atraída hacia él, sino que empiezan a tener más cosas en común además del sexo. Es muy sencillo solucionar este problema; sólo necesitas imaginación y ganas de ser atrevida.

Dinero: Lamentablemente, el dinero puede destruir una relación. Si él gana más, si tú ganas más o si simplemente no les alcanza aunque junten sus sueldos, pueden empezar a tener problemas. Desgraciadamente, dependemos mucho del dinero, así que si estás teniendo problemas en estos asuntos, es momento de platicar con él y solucionar sus finanzas personales... y de pareja.

Tiempo: ¡El tiempo es un lujo! Tener un par de horas disponibles para tu galán no es tan fácil. Si dejan de pasar tiempo juntos, es probable que alguno de los dos se pregunte a si mismo sí en realidad necesita a la otra persona en su vida. No se separen tanto y busquen una manera de pasar tiempo juntos a como dé lugar. Tal vez pueden inscribirse a un curso o estableces que los jueves son días oficiales de ir al cine. ¡Lo que se les ocurra! Lo importante es no dejar de emocionarse por compartir al menos un par de horas.

Espacio: Esto es todo lo contrario del punto anterior, pero es igualmente importante. Convertirse en una relación codependiente es uno de los peligros más grandes a los que podríamos acercarnos. Obviamente es importante pasar tiempo con él, pero también es importante pasar tiempo contigo misma. Mantener un sentido de independencia en tu relación no tiene nada de malo y, de hecho, es completamente sano, así que procura encontrar un momento para consentirte y pasar tiempo contigo misma.

Ya no están enamorados: Enamorarse es muy sencillo. Mantenerse enamorados, ¡no lo es tanto! El amor es un tema complicado que requiere que balancees muchos aspectos de tu vida para que funcione. Todos los puntos anteriores entran en juego al momento de hablar de estar enamoradas, así que haz un esfuerzo por mantenerlo enamorado, pero sobre todo, por mantenerte enamorada de él.

¿Por qué peleas con tu chico?

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