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Revista Veintitantos

Cómo superar un divorcio... ¡de una vez por todas!

Deja atrás el pasado y empieza a construir tu futuro.

18/12/2013 | Autor:
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Uno de los aspectos más emocionantes del divorcio es darte cuenta de que puedes volver a ser tú misma en lugar de quedarte perdida en la persona que eras cuando estabas con él.

Por Beatriz Castillo

Es muy distinto firmar un papel que diga que ya no están juntos a realmente terminar el proceso de sanación. Después de años de compartir tu vida con él, volver a encontrar la persona que eras antes de que empezaran su relación, puede ser muy complicado.

Lo más importante es recordar quién eres en realidad y reconectarte contigo misma. Desafortunadamente, la sociedad nos ha enseñado que para tener un matrimonio exitoso, necesitamos mezclar nuestra personalidad con la de la otra persona; olvidarnos de quiénes somos para convertirnos en una combinación de dos personalidades distintas en una misma.

¡Pero no es así! Esa dinámica no sirve para fines prácticos y lo único que hace es obligarte a dejar atrás la persona que eres en realidad. Es momento de reclamar tu verdadera identidad y recordar que la única persona por la que deberías preocuparte eres tú misma.

Tanto en una relación, como en un matrimonio, a veces es necesario sacrificar un par de cosas para mantener todo en orden. Esto es sano hasta cierto punto, pero llega un momento en el que comenzamos a ceder de más y podemos perdernos en el camino.

El lado positivo es que ahora puedes hacer un compromiso contigo misma para conocerte mejor. Una parte muy importante de aprender a amarte es aceptar todos los aspectos de tu personalidad, incluso los negativos.

Pero es muy distinto conocer la importancia del autoconocimiento a hacer lo necesario para convertirte en la persona que quieres ser. Para dejar atrás los viejos patrones, tienes que estar dispuesta a aceptarte tal y como eres y obligarte a salir adelante y a cambiar aquello que no te guste.

Una buena opción es la terapia. A estas alturas, ya deberíamos saber que asistir al psicólogo no es muestra de debilidad, como antes se creía, sino de que tienes ganas de salir adelante.

No todas podemos solas, así que no tiene nada de malo pedir ayuda profesional. Hablar con alguien que te ayude a ver de manera objetiva la persona que fuiste durante tu matrimonio y que se esfuerce por hacerte reconocer aquello que probablemente pudiste haber hecho mejor puede ofrecerte la posibilidad de alcanzar la estabilidad y la paz que necesitas. Puedes sentirte más centrada y cómoda, así como segura de ti misma. Tu felicidad ya no dependerá de la felicidad de alguien más, sino de ti misma. Será como dar borrón y cuenta nueva a tu vida personal y comenzarás a crear nuevos patrones conductuales que podrían llevarte a lugares increíbles.

Antes de iniciar la terapia, puedes probar un truco que seguramente dará resultado. Fíjate en tu monólogo personal. Escucha tu voz interior y pon atención a la manera en que reaccionas ante los pensamientos negativos. Estamos acostumbradas a dejar atrás los pensamientos negativos e intentar suplantarlos con uno positivo, pero esto está ocasionando que no escuches lo que tu mente quiere decirte y busques maneras de negar tu verdadera personalidad. Si, en cambio, escuchas tus pensamientos negativos, los aceptas y los reconoces, estás dando el primer paso no sólo hacia el autoconocimiento, sino hacia la sanación.

No importa cómo te sientas; siempre hay esperanzas de salir adelante. Si tomas decisiones tangibles y concretas para dejar atrás el pasado y dejas de pelear contigo misma, lograrás crear nuevos patrones de personalidad que te permitan amar a la persona que ya eres. Si eres honesta sobre quién eres y qué quieres, en lugar de intentar esconder ciertas partes de ti misma, tus relaciones interpersonales serán más sencillas y tu conexión con tus parejas subsecuentes será más profunda.

Obviamente será difícil, pero puedes volver a enamorarte de ti misma. Tal vez no seas perfecta, pero al menos tendrás el valor de vivir tal y como eres, y no existe un sentimiento mejor.

¿Has pasado por un divorcio? ¿Cómo lo superaste?

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