LogoVEINTITANTOS

Revista Veintitantos

Istock
Esa mirada de tu perro no significa culpa, es algo peor

Esa mirada de tu perro no significa culpa, es algo peor

Los humanos tienden a atribuir erróneamente emociones...

24/04/2017 | Autor: Mairem del Río
Comparte en:

Todos los perros, en algún momento, hacen algo que no deberían hacer, desde hacer sus necesidades en la casa hasta morder tus zapatos favoritos. Cuando lo descubres y lo regañas, él baja las orejas, agacha la cabeza y te mira de abajo hacia arriba, con esa carita tierna que los humanos asociamos a la culpa, pero en realidad se trata de una emoción menos compleja: miedo.

Eso asegura el estudio titulado "Disambiguating the 'guilty look': salient prompts to a familiar dog behavior," (Desambiguando le “mirada de culpa”: Pautas sobresalientes del comportamiento familiar del perro), dirigido de 2009 por la Dra. Alexandra Horowitz, especialista en comportamiento canino.

El estudio se enfocó en demostrar cómo las personas interpretan las emociones de los perros, y concluyó que los humanos tienden a atribuir erróneamente emociones, basándose en las suyas propias. Y la “mirada de culpa” es el ejemplo perfecto porque de cierta forma estamos programados para verlo así.

Además de encogerse y mirarte hacia arriba, tu peludo tal vez también retraiga las orejas, bostece o lama el aire. Todos estos son signos característicos de miedo en un perro, mismos que los humanos malinterpretamos como culpa.

Tras realizar una serie de experimentos, la investigadora concluyó que más bien se trata de una reacción a una acción por parte de su amo. Es decir, los perros que mostraban una mirada "culpable" en realidad tenían miedo de ser regañado, una reacción instintiva a cuando empiezan a escuchar el clásico “¡Perro malo!”, sonido de un periódico golpeando o algo por el estilo que indique que está a punto de ser castigado.

Así que la próxima vez recuerda que tu perro no se siente culpable y lo más probable es que tampoco se arrepienta, solo tiene mucho miedo de enfrentar las consecuencias de lo que hizo. Pero con esa mirada tan tierna, a cualquiera se le baja el enojo, ¿o no?

 

Quiérete, Tu vida, Mascotas, Perros

Notas relacionadas