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Revista Veintitantos

Especial
13 Señales de que en vez de perro tienes “perrhijo”

13 Señales de que en vez de perro tienes “perrhijo”

Porque son más que sólo mascotas. 

30/01/2017 | Autor: Mairem Del Río
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A casi todos nos encantan los animales, pero hay un gran diferencia en tener un perro y tratarlo como una mascota común, y darle el título de “perrijo”. Aquí algunas señales que delatan si ya le diste ese lugar especial a tu compañero peludo.

 

1. Tiene nombre de persona

En vez de ponerle un nombre como ‘Pulguitas’ o ‘Fido’, prefieres llamarlo ‘Federico’, ‘Sara’ o cualquier nombre propio de un humano, después de todo es de la familia, ¿no?

 

2. Tu perro viste mejor que tú

Puedes vivir meses sin comprar ropa nueva, mientas que tu perro anda con el suéter más caro y fashion que puedes conseguir. Además, tiene un guardarropa para cada estación del año con todo y accesorios.

 

 

3. Cambias tus rutinas para adaptarte a tu perro

Eres capaz de madrugar para darle un paseo largo a tu perro, anular un plan de fin de semana porque no quieres dejarlo solo o mover tus clases en el gym porque a esa hora lo tienes que pasear o darle de comer, ¡él es tu prioridad ahora!

 

4. Tú duermes en SU cama

Tu cama dejó de ser tuya hace mucho tiempo. Cuando está de buenas, te deja dormir a su lado, pero si tuvo un mal día se adueña de todo el espacio. A veces terminas durmiendo en una orilla de la cama para no incomodarlo.

 

5. Cuidas más su alimentación que la tuya

Sigues al pie de de la letra la dieta que le mandó el veterinario, sin importar que sus croquetas y latas de comida sean más caras que tu despensa de todo el mes. A veces prefieres comer una sopa instantánea y dejarle a él la carne, no se vaya a desnutrir.

 

 

6. Lo llevas a todas partes

Reuniones con amigos, al súper, a la escuela, de vacaciones, etc. Y si tu perro no es recibido, tú tampoco, así que evitas ir a donde vean con malos ojos a tu bebé peludo.

 

7. Tiene más juguetes que tus sobrinos

Buena parte de tu sueldo se va en hacer más grande su colección de pelotas, carnazas y muñecos para morder, porque 30 juguetes no son suficientes y ya empieza a aburrirle masticar el peluche que te regaló tu ex novio. Incluso hay quienes se disfrazan del juguete favorito de sus perrhijos para divertirlos.

 

8. Haces todo para relajarlo

Le pones música, lo llevas a yoga para perros y hasta le pagas masajes, lo que sea necesario para quitarle el estrés de esas mañanas sin ti.

 

 

9. Las vacaciones son un dilema

Cada vez que tienes la posibilidad de viajar te encuentras con la difícil decisión de llevarlo o dejarlo en casa. Si optas por la segunda, vives la terrible angustia de buscar una buena guardería, a alguien que lo adopte por unos días o a un amigo que lo visite en tu casa y lo cuide. Sin embargo, siempre sabrás que nadie lo cuidará y amará como tú, lo que te impide disfrutar tus vacaciones. A veces prefieres quedarte en casa si él no puede viajar contigo.

 

10. Platicas con él todo el tiempo

Ya no te da pena que te vean como una loca, platicas con tu perrhijo en la calle, en los restaurantes, en el parque o en la cola del súper. Seguro él tiene un buen punto de vista.

 

11. Festejas sus cumpleaños

Al principio le regalabas una carnaza o un premio el día de su aniversario, pero de pronto te encuentras preparándole un enorme pastel de croquetas e invitando a otros amigos perrunos para cantarle ‘Las Mañanitas’. Obvio les pones gorritos a todos y organizas juegos para ellos.

 

 

12. Confías más en su intuición que en la de otros

Desde que tu perro le gruñó a tu ex sabías que algo andaba mal, no importa que tus amigos te dijeron una y otra vez que el tipo era un patán, en cuanto ‘Fido’ le ladró lo mandaste al demonio, no puedes estar con alguien que tu peludo no acepta, ellos perciben la vibra y la esencia de las personas.

 

13. Sus fotos inundan tus redes sociales

Instagram, Facebook, Twitter o Snapchat, todos son perfectos para dar a conocer la increíble personalidad de tu perro y lo bien que la pasan juntos. Obvio a todos les interesa ver sus nuevos trucos, qué comió y a dónde lo llevas a pasear. En casos extremos, le abres sus propias cuentas y notas con tristeza que tiene más seguidores que tú.

 

¿Cuántas de estas señales tienes? No te sientas mal si crees que más que un perro tienes un perrhijo. Siempre y cuando respetes su naturaleza perruna no hay de qué preocuparse, pues pocas cosas nos llenan tanto como el amor de nuestro perro y solo quienes los adoramos con locura podemos entenderlo.