LogoVEINTITANTOS

Revista Veintitantos

iStock
Cómo criar una hija sin obsesión por el peso

Cómo criar una hija sin obsesión por el peso

Si tienes una autoestima saludable, tu hija lo reflejará.

14/05/2017 | Autor: Mairem del Río
Comparte en:

Muchas mujeres vivimos obsesionadas con nuestro peso, pasamos gran parte de nuestra vida tratando de ser delgadas y tener un cuerpo espectacular, y cuando nos convertimos en mamás queremos criar a una hija segura y con una autoestima saludable, pero ¿cómo hacerlo si tú misma no lo has logrado?

Los especialistas de la salud mental han llegado mil veces a la misma conclusión: la baja autoestima y el rechazo al cuerpo están directamente relacionados con lo que nos enseñaron en casa. De hecho, hay casos de niñas desde 3 años que ya se sienten gordas y empiezan a desarrollar trastornos alimenticios, ¡3 años!

Hay muchas cosas que puedes hacer para evitar que tu hija crezca pensando que los números de la báscula pueden medir su valor como persona:

 

1. No pongas tu obsesión en ella.Si a ti te angustia no ser talla cero, está bien, pero no tienes porqué trasmitírselo a tu hija. Jamás le digas que está “panzoncita”, que ya no cabe en su ropa porque ha engordado o que tiene que hacer dieta para no estar gorda de grande. Esos son TUS temores, no los de ella.

 

 

2. No te critiques frente a ella. Los niños aprenden del ejemplo y si tu nena se da cuenta de que lo único que ves cuando te paras frente al espejo son rollitos y celulitis, ella hará lo mismo. Evita comentarios como “mis muslos son enormes”, “odio mi panza”, “estoy gorda”, etc.

 

3. Cuidado con la comida. Ella jamás debe saber que estás a dieta, en todo caso dile “estoy tratando de comer más sano”. No la obligues a acabarse todo lo del plato ni le restrinjas alimentos “porque si te comes eso te vas a poner gorda”.

Tampoco se trata de dejarla comer todo lo que quiera, al final la obesidad infantil es un problema, pero hay formas saludables de cuidarla sin generarle traumas ni complejos.  Mejor enséñale a comer balanceado y no relaciones la comida con las emociones: “Como te portaste bien, toma una paleta”, “Estás castigada, no te toca postre”, “¿Estás triste? ¡Vamos por helado!”, etc. 

 

Cómo replantear tu relación con la comida

 

4. Ten una vida activa. No pretendas que tu pequeña haga ejercicio si siempre te ve sentada viendo la tele. Salgan a caminar juntas, vayan al parque, a andar en bici, jueguen con una pelota. Que sepa que la actividad física es parte de la vida diaria y no una tortura a la que deben someterse una hora tres veces a la semana.

 

5. Enséñale a no sentir vergüenza. Ni de su cuerpo ni de su forma de ser. Déjale claro que la talla ol peso de una persona no la define, y que no tiene que disculparse por que le gusta tal o cual cosa, que se puede vestir como quiera, jugar a lo que se le antoje o ser torpe sin avergonzarse.

 

 

6. No critiques el cuerpo de otras mujeres. Los comentarios como “¡qué gorda está esa señora!”, “qué feas pompas tiene esa chava” o “los senos grandes se ven vulgares”, etc. se les graban en el inconsciente y crecen pensando que si ellas suben de peso o no tienen el cuerpo perfecto, las vas a juzgar con la misma severidad y no las vas a querer.

 

7. Acepta que la llamarán gorda algún día. No importa si tu nena tiene sobrepeso o no, algún día alguien querrá hacerla sentir mal y le dirá “gorda”, sólo por molestar. Enséñale a reaccionar ante esas situaciones, todas tenemos frases de cajón para responder. Pero sobre todo, que tenga claro que nadie tiene derecho a juzgar su imagen y que es más importante cómo se sienta ella que la opinión de los demás.

 

¡Defiende tus curvas! Cómo reaccionar si te dicen “gorda”

 

8. Trabaja en ti misma. Como dijimos al principio, no le puedes dar a tu hija algo que no tienes. Enfócate en fortalecer tu autoestima, en ser más segura, en replantear tu relación con la comida, en dejar de juzgarte a ti y a otras personas, porque el ejemplo es la mejor enseñanza.

 

Dicen por ahí que ser mamá te cambia la vida, y es totalmente cierto, también es la oportunidad perfecta para replantear todo lo que has aprendido y convertirte en una mejor persona, para ti y para tus peques.

Quiérete

Notas relacionadas