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cosas que debieron ensenarnos sobre el sexo

8 cosas que debieron enseñarnos sobre el sexo en la escuela

Ojalá alguien nos hubiera hablado de esto antes

02/03/2020 | Autor: Mairem Del Río
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Aunque cada vez es más amplia y objetiva, la educación sexual durante la formación académica aún está repleta de lagunas y prejuicios. Cuando se trataba de enseñar sobre sexo en la escuela, casi siempre se limitaban a la parte biológica. Y claro, a enfatizar todas las consecuencias negativas que éste podría tener. Así que hay muchas cosas que desearíamos que alguien nos hubiera dicho.

Al recordar las clases de sexualidad que recibíamos en la adolescencia, se nos viene a la mente lo básico: aparato reproductor, coito, embarazo, enfermedades de transmisión sexual. Todo encaminado a convencernos de que evitemos los encuentros íntimos el mayor tiempo posible.

 

Por tanto, nos lanzamos a la vida sexual con pocas herramientas. Obtenemos conocimiento gracias a lo que vemos en películas, revistas, internet y claro, a través de la experiencia propia. Sin embargo, hay lecciones que hubiéramos deseado no tener que aprender por las malas.

Checa algunas cosas que nos debieron enseñar en la escuela y que esperamos lo hagan con futuras generaciones:

1. El sexo es un caos de fluidos

En las películas vemos parejas haciendo el amor de forma impecable y al final se abrazan envueltos en una sábana. La realidad es que el sexo no es tan pulcro como lo pintan.

Alguien debería advertirnos que quedaremos cubiertos de diversos fluidos propios y ajenos: sudor, saliva, flujo vaginal y semen, como mínimo. Y que a veces quedarse acurrucados no es opción, porque es súper importante orinar y limpiarse lo más pronto posible, para evitar infecciones e incomodidad.

 

2. El sexo es placentero y divertido

Como dijimos, la educación sexual tradicional se pone mucho énfasis en todo lo malo lo que puede suceder. Nos hablan de prevenir ETS y evitar embarazos no deseados, lo cual es buenísimo y súper importante. Pero pocas veces mencionan que también involucra diversión, placer, complicidad, confianza y muchos momentos embarazosos que nos harán reír forever.

Sabemos que en la educación básica la idea es persuadir a los más jóvenes para que no inicien su vida sexual demasiado pronto, pero sería bueno quitarle al sexo la carga de culpa, miedo y seriedad, ¿no crees?

3. Anatomía práctica

Hay millones de adultos (hombres y mujeres), que a pesar de tener años de experiencia sexual aún no saben dónde está el clítoris ni qué hacer con él. Ya ni hablemos del Punto G o el Punto P.

4. Las emociones involucradas en el sexo

Por lo general, los maestros se centran en la idea de que “hay que tener sexo con amor”. Estamos de acuerdo en que el concepto es padrísimo y cuando ocurre es lo máximo.

Pero, ¿qué hay de los otros sentimientos, sensaciones y emociones que nos provoca el sexo? Excitación, incertidumbre, emoción, alegría y confusión, o incluso miedo, tristeza, culpa, arrepentimiento o hasta depresión. Estaría padrísimo no tener que lidiar con todo esto por nuestra cuenda y dando palos de ciego.

 

5. Protocolo de uso de sex toys

El temario sería una maravilla: “Qué puedes poner en tus genitales y qué no”, “El maravilloso mundo de los lubricantes”, “La higiene antes y después de jugar con tu sex toy”, “Dildos, vibradores y plugs: cómo y por dónde se usan” y otros temas muy interesantes.

6. Hablar abiertamente de la sexualidad LGBT

Hay millones de chicos que desde una edad temprana se identifican como lesbianas, gays, bisexuales, transexuales, transgénero, etc. Es decir, como LGBT. Las típicas clases de educación sexual apenas los mencionan y prácticamente no les hablan de las diversas formas de disfrutar el sexo.

Los jóvenes de este colectivo tienen que volverse autodidactas, aprender todo sobre el camino a punta de ensayo y error. La inclusión tiene que partir desde los libros de texto, algo que ya está sucediendo en muchas partes del mundo.

7. Sobriedad y consentimiento

En estos tiempos resulta vital hablarle a los jóvenes de ambos conceptos. Deben tener claro que ni el alcohol ni las drogas son medios para conseguir sexo. Que estar un poco (o muy) ebria o high no quiere decir estar disponible para un encuentro íntimo. Que si dos o más personas deciden tener una sesión de sexo debe ser con el pleno consentimiento de los involucrados, y éste solo vale cuando están sobrios y consientes.

De paso, habrá que hacer más énfasis en cuestiones como acoso, abuso sexual y violación. ¡Urge que todos entiendan que no es no!

 

8. Solo tú puedes decidir sobre tu vida sexual y nadie debería juzgarte por eso

Siempre nos dicen que el sexo es algo súper importante que solo se debe hacer con la persona correcta. Otra idea bastante cool, pero que nos hace sentir pésimo cuando resulta que lo hacemos con muchas personas “incorrectas”.

Más bien deberían decirnos algo como: “Tu cuerpo es tuyo y solo tú puedes elegir si con quien compartirlo”. Eso nos liberaría de la presión por buscar a alguien “especial”, o de sentirnos mal por tener mucho sexo o por permanecer vírgenes hasta sentirnos listas.

No existe una edad ideal para iniciar tu vida sexual, tampoco una cantidad “correcta” de sexo o de parejas sexuales. Lo que sí existe son las decisiones que resultan adecuadas para ti, con las que te sientes bien y satisfecha. Nadie externo debe tener control sobre tu intimidad ni opinar al respecto.

Mira también: Esta es la mejor rutina de limpieza después del sexo 

¿Qué más agregarías a este temario alternativo de educación sexual? ¡Cuéntanos!

Pasión y Sexo, Sexualidad

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