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¿Por qué tenemos menos sexo que nunca? Aquí 8 razones

No eres solo tú, muchos jóvenes experimentamos una “escases de pasión”

06/11/2019 | Autor: Mairem Del Río
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¿Has notado que tú y tu grupo de amigos cada vez tienen menos sexo? ¡No es tu imaginación! Varios especialistas concuerdan en que los jóvenes Millennial y Centennial en realidad tienen muy pocos momentos de pasión en pareja. Sobre todo si se nos compara con otras generaciones. Checa algunas razones por las que esto está pasando.

 

La periodista Kate Julian del diario The Atlantic realizó una investigación para averiguar por qué hay una notable escases de relaciones sexuales en nuestra generación.

Sus conclusiones señalan una paradoja: cada vez somos más abiertos con respecto al sexo y las relaciones de pareja, pero lo practicamos con menor frecuencia.

Los hallazgos de Kate se pueden resumir estos puntos:

1. La normalización de la pornografía

Antes se pensaba que estaba mal recurrir al material erótico si tenías una relación estable, pero ya no. Ahora se asume que hay ciertas fantasías que solo el porno puede satisfacer fuera de la relación de pareja. Por ejemplo, muchas de las situaciones que aparecen en el ‘hentai’, la animación erótica japonesa.

2. Preferimos la masturbación

Darnos autoplacer ha dejado de ser un tabú, al igual que comprar juguetes sexuales. Esto, sumado a la proliferación de la pornografía online, nos da como resultado la posibilidad de gratificación física inmediata, sin la inversión emocional o de tiempo que implica el sexo en pareja.

 

3. Retrasamos el inicio de la vida sexual

Así es, aunque pareciera todo lo contrario. Chicos y chicas están esperando más para tener su primera relación sexual. Por ejemplo, en Holanda la edad a la que se pierde la virginidad pasó de los 17.1 años en 2012 a los 18.6 en 2017. Y no solo hablamos del coito, los contactos como besos, caricias y “fajes” también se postergan.

Aquí también tiene mucho que ver el auge del porno, pues se ha convertido en una buena opción para acceder al placer desde muy jóvenes. Sin embargo, al mismo tiempo atrofia ciertas habilidades sociales involucradas en la sexualidad.

4. El sexo casual implica menos sexo

Estadísticamente las parejas monógamas, estables y a largo plazo tienen relaciones sexuales con más frecuencia que las personas solteras que solo buscan “acostones” de una noche.

5. La adolescencia prolongada y los “padres helicóptero”

Por un lado, los jóvenes están tardando más en volverse adultos independientes y salir de casa. Esto dificulta la intimidad con su pareja, pues no tienen privacidad al vivir en el hogar familiar.

Por otra parte, los padres son menos estrictos con las reglas, pero están más presentes que nunca en las vidas de sus hijos. Es decir, ya no les prohíben explícitamente algunas cosas, pero están vigilando contantemente si lo hacen o no. Esto impide que los jóvenes experimenten con libertad, como hacían antes.

6. Es súper difícil encontrar pareja en ‘Tinder’

Para quienes ya salieron de la universidad es muy complicado encontrar espacios para conocer gente. Las date apps ofrecen la posibilidad de conectar personas según sus intereses, pero en realidad no sirven.

Puedes tener muchos match, pero pocos llegan a una conversación, y de esas la mayoría se acaban tras intercambiar un par de frases superficiales. “Es como aullar en el vacío para un hombre, y como buscar un diamante entre el charco de fotos de penes para una mujer”, dijo un entrevistado.

 

7. La distracción digital

Un simple motivo por el que las generaciones anteriores hacían más el amor es que ¡no había tanta tecnología! Las opciones para divertirse y distraerse eran muy limitadas. Ahora hay pantallas por todas partes que demandan nuestra atención: redes sociales, correos, plataformas de streaming con infinidad de contenidos, etc. Por tanto tenemos menos tiempo para dormir, convivir con otros humanos y claro, para tener sexo.

8. La concienciación sobre el acoso y el cambio de reglas

El movimiento #MeToo ha contribuido a redefinir lo que es aceptable y lo que no en el cortejo. Cada vez más personas se cohíben para realizar avances románticos en persona por miedo a las malas interpretaciones.

Además, las mujeres tenemos miedo de seducir o coquetear con alguien, pues estamos aterradas por las noticias de abusos y feminicidios. Por todo esto, hacer contacto se vuelve más complicado y los chances de llegar a la cama sin correr riesgos se reducen.

Mira también: La gran diferencia entre ligar cortejar y acosar cuando buscas pareja

No sabemos si en este punto habrá vuelta atrás. Quizá algún día los jóvenes volvamos a disfrutar del placer sexual con tanta frecuencia como nuestros padres y abuelos… ¿o no?

 

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