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Masturbación: el arte de tocarte

Masturbación: el arte de tocarte

Disfruta del placer en solitario.

10/02/2017 | Autor: LaBocaCoqueta
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¿Es necesario todavía entrar en el debate de si la masturbación es buena o mala? Yo diría que no, que a estas alturas todos deberíamos saberlo, pero como las cosas no siempre son lo que deberían ser, aún tenemos que defenderla un poco.
Y qué mejor que una buena práctica de campo para aclararte las ideas, así que…

Despeja tu cabeza
Viéndome un poco técnica te diré que la masturbación o el autoerotismono es otra cosa que “una instrucción o preparación” para conocer nuestro cuerpo, digamos que es como nuestra escuela, para que aprendas enriquecer tus experiencias placenteras, solos o acompañados. Hacer el amor contigo mismo, digámoslo así, no es anti natural, al contrario, es tan natural como comer o dormir y es algo que los humanos hemos hecho desde hace miles de años y nadie se ha muerto por ello, bueno, sólo por pequeños intervalos de tiempo cuando llega La muerte chiquita. Resuelto el debate pasamos a lo que realmente importa, cómo hacerlo bien…

5 reglas masturbatorias

  1. No te apenes. Obsérvate en un espejo para que aprendas a tocarte, acariciarte y conocer todas tus reacciones o sensaciones cuando tocas aquí o allá. Masturbarse frente al espejo es una experiencia riquísima, verte a ti mismo acariciándote, gozando de tu propio erotismo es también una estimulación visual que ayuda a aumentar el placer y, por lo tanto, la llegada al orgasmo. Saber lo que te gusta y cómo son conocimientos básicos que todos debemos dominar.
  2. Libera tus manos de tus ataduras mentales y déjalas que actúen por voluntad propia, créeme, ellas saben muy bien qué hacer, sólo es cuestión de que les quites el freno. No pienses tanto, más bien siente mucho. Ojo aquí, no es que no necesitamos a nuestro cerebro, al contrario, lo necesitamos para imaginar, para fantasear, pero no para que cuestionarte si estás haciendo bien o mal. Si dejas que tus pensamientos se vayan por ese camino, es muy probable que no logres excitarte o que pierdas la excitación. Déjate llevar y haz lo que tu cuerpo e imaginación te vaya pidiendo.
  3. Explora todo tu cuerpo, tiene muchas fuentes de placer y, en el caso de las mujeres, el placer no sólo se concentra en el clítoris, zonas como los pechos, el abdomen, los glúteos, etc., son también muy sensibles a la estimulación.
  4. Descubre nuevas sensaciones, no sólo con los dedos puedes obtener placer, mastúrbate con la almohada, las cobijas, con vibradores, dildos, con el chorro de agua de la tina de baño… Hay muchas formas de explorar nuestros recovecos erógenos.
  5. Busca inspiración, es decir, hay quienes disfrutamos poniendo una película erótica o habrá quienes acompañen el momento con un poco de música. Y éstas son sólo por mencionar algo, puede ser cualquiera que haga que tu cerebro se desconecte de lo habitual y se entregue al mar de sensaciones del momento.

La ruta hacia el placer
Ahora, la masturbación no debería tener como único fin el orgasmo, claro, es la meta, pero no te obsesiones, bastará con dos grados de obsesión para matar el placer del momento, eventualmente conocerás tan bien tus reacciones que podrás regalarte los mejores orgasmos, pero vamos por partes, el autoerotismo y la masturbación son prácticas que nos llevarán a descubrir la infinidad de rutas que tiene el placer, estas son algunas de ellas:

  • Enciende el deseo, vaya, trabájate un poco. Aun cuando la cita sólo sea contigo, sedúcete, tú mejor que nadie sabe qué te gusta: pon música, lee un cuento erótico, ve fotos o  videos eróticos, piensa en alguien que te prenda, ambienta tu habitación, date una ducha con aromatizantes relajantes, unta aceite corporal afrodisíaco en todo tu cuerpo con movimientos suaves y muy muy sensuales.
  • Piensa en frases que te gustaría escuchar y dilas.
  • Recuéstate y visualiza cada parte de tu cuerpo en tu mente, visualízate experimentado placer en las zonas que prefieras (tu nuca, tus ojos, tu vientre, etc.) y luego ve a ellas. Abre los ojos y ahora haz real lo que acabas de imaginar.
  • Utiliza o ten a la mano un espejo grande, en el que puedas apreciar tu reflejo sin problema, utilizalo para disfrutar tu imagen, así como disfrutas viendo otros cuerpos en una película porno o erótica, o en la realidad, también date permiso de excitarte con tu propio reflejo. Con tus senos hinchados, con tu boca entreabierta, con tu lubricación mojando tu vulva… Y cuando estés ahí abre los pliegues de los labios vaginales, observa; palpa las distintas zonas y disfruta de cada sensación.
  • Puedes comenzar con palmaditas y movimientos de fricción ligeros sobre tu clítoris, tú dirigirás la velocidad y la fuerza con la que harás presión, haz movimientos circulares la velocidad que consideres más placentera. Experimenta. Para leer más sobre el clítoris da clic aquí: El clítoris en 3D
  • Usa tus manos u otro objeto, como un vibrador, para estimular tus pezones, tu cuello o la parte interna de los muslos.
  • Las mejores posturas son: tumbada de espaldas con las piernas abiertas o sentada con las piernas abiertas, pero cambia de posición cuantas veces lo creas necesario, no importa si es boca abajo, boca arriba o de lado. ¡Hazlo!
  • Si lo quieres, introduce tus dedos en la vagina, ve lento al principio hasta que logres estar cómoda y después juega con el ritmo de tus penetraciones, pues a estas alturas ya deberías estar lo suficientemente lubricada. Algo básico para que sientas rico. También puedes tener a la mano un dildo, ver cómo lo introduces también te prenderá en el acto.
  • Finalmente, la excitación irá subiendo, es posible que el primer día, como dije, tu meta no sea el orgasmo, sino conocer y reconocer tus reacciones a tal o cual estímulo, pero si la excitación sube y llegas al orgasmo, libérate, no retengas. Aumenta la velocidad de tus movimientos, afloja el cuerpo, grita, déjate llevar  y, sobre todo, gózalo. Estás dándote placer, ¿qué puede tener de malo?

*Es lo mismo pero no es igual

  • Masturbación o autoestimulación: consiste básicamente en la estimulación de los genitales con el fin de alcanzar el orgasmo.
  • Autoerotismo: se refiere no sólo a la estimulación de una zona, sino el autodescubrimiento de todas nuestras sensaciones sexuales, digamos que éste es más elaborado que la masturbación.

Juega y goza con tu propio cuerpo, porque la siguiente semana te espero con el tema Masturbación: el arte de tocarlo.

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