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Cuatro humillaciones que se llevó Luisito Rey por parte de Luis Miguel

Cuatro humillaciones que se llevó Luisito Rey por parte de Luis Miguel

Fueron peores que la escena que vimos en el episodio 11

01/07/2018 | Autor: @20s
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Durante 10 episodios, el gran villano Luisito Rey se ha ganado la antipatía de todos los seguidores de Luis Miguel La Serie, y tal pareciera que estamos a punto de ver su triste final. 
 
De acuerdo con la información publicada en la investigación de Javier León Herrera en el libro Luis Miguel La historia después de aquel desencuentro en Madrid en 1989 que recordaremos con la frase “Salte de mi vida”, Luisito volvió a intentar un reencuentro de diferentes maneras.
 
 
Inventaba excusas para reencontrarse con su hijo y revelan fuentes cercanas que se volvió aún más pesado pero recibía un desplante tras otro, dando lugar a situaciones muy embarazosas donde los guaruras le impedían acercarse al Sol. 
 
Uno de esos desencuentros ocurrió durante una fiesta privada en el que había sido el penthouse de Luisito a donde ya no lo dejaron pasar. Rey llegó con un jamón ibérico pero los guaruras le devolvieron el regalo diciendo “que se podían ir el regalo y el remitente”, cuenta León Herrera. 
 
Las anécdotas cuentan que ni en la Navidad de 1990 le tomó la llamada. 
 
En otra ocasión en la CDMX Luis Miguel se iba a presentar en un hotel en el que Luisito y su hermano Vicente reservaron una mesa sin avisarle. Le pidieron ayuda a un viejo amigo de la familia, el licenciado Gutiérrez, para que intercediera, pero no hubo modo. Ni los recibió al acabar el show ni contestó una sola de las muchas llamadas. 
 
Pero el último y quizá más humillante desplante para los Gallego, fue en Andalucía, en 1992, poco meses antes de la muerte de Luisito Rey. Durante la Expo Sevilla 92 y la presentación de Luis Miguel en el mismo, Luisito y su hermano acudieron mezclados entre el público. Al final intentaron entrar a los camerinos diciendo que era el padre del artista. Se encontró con un guarura gigante a quien ya le habían advertido que esto podría pasar y tenía instrucciones precisas de impedir el paso a cualquiera que se identificara como la familia española del cantante. Por más que Luisito gritaba insultos y su histeria estaba fuera de control, no hubo forma que lo dejaran pasar. 
 
 
 

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