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Consejos para seguir siendo amiga de tus amigas sin hijos

Estos consejos te ayudarán a ser la mamá más cool. 

03/02/2017 | Autor: Mairem Del Río
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Cuando das la noticia de tu embarazo todo es miel sobre hojuelas, tus amigas te felicitan y están ahí todo el tiempo siguiendo el crecimiento de tu pancita, te regalan mil cosas para el bebé y estás segura de que disfrutarán esta etapa tanto como tú. Y al final no es así.

Es complicado cuando tienes hijos y tus amigas aún no. Los horarios no coinciden, tienen actividades distintas y los temas de conversación ya no son los mismos, lo que ocasiona un distanciamiento que podría terminar con la amistad.

Claro que puedes seguir siendo amiga de tus amigas sin hijos, sólo es cuestión de hacer unos ajustes:

1. Platiquen sobre los cambios en su relación

Cuando tienes hijos, todo cambia y las amistades también. Debes explicarles que estarás más ocupada que antes y tendrás muchas cosas en la cabeza, pero que sin no les dedicas la misma atención que antes no es por falta de amor. Tener esa charla puede evitar malentendidos o rencores que pueden dañar su relación.

 

2. Comprométanse a pasar tiempo juntas

La situación cambió, pero lo más importante es que se quieren y como amigas es importante apoyarse y comprometerse. Pueden fijar una fecha para verse una vez por semana, cada quince días o incluso cada mes si tienes poco tiempo. Aparten ese día y reúnanse pase lo que pase, ya sea que dejes a los niños en casa o que puedas llevarlos. 

 

1. No hagas que siempre se adapten a tus horarios

Sabemos que los hijos puedes ser absorbentes y tu vida gira en torno a sus necesidades, por lo menos los primeros meses (o años), pero eso no significa que la vida de los demás también deba ajustarse a los horarios de tu peque. Si sólo piensas en tus tiempos cuando organizas una salida o una reunión en casa, tus amigas podrían sentir que no consideras importante su vida, sus actividades o sus necesidades. Si bien puedes pedir más flexibilidad, trata de que no sean siempre ellas quienes se ajusten a ti.

 

3. No hables de niños todo el tiempo

Es obvio que ahora tus hijos abarcan gran parte de tu vida, pero no negarás que antes de ser madre te fastidiaba que las mamás sólo hablaran de sus retoños y todo lo que implica: pañales, lactancia, escuelas, enfermedades, crianza, etc. ¿Quieres convertirte en esa mamá monotemática? ¡Por supuesto que no! Claro que puedes y debes hablar de tu peque, pero también platica de otros aspectos de la vida: amor, política, sexo, comida y hasta los chismes de espectáculos pueden hacer más amena una reunión.

 

 

 

 

5. Llámalas cada vez que puedas

Ese ratito cuando el bebé se durmió es perfecto para hacerle una llamada rápida a tu amiga y ver cómo está. ¿No puedes hablar? Para eso están los mensajes de texto. La idea es hacerle saber que sigue siendo parte de tu vida y que es importante para ti. 

6. Organicen planes nuevos y originales

Tener niños es la oportunidad perfecta para visitar lugares a los que nunca habían ido juntas, como al parque de diversiones, a un museo didáctico, a una ludoteca, a una granja de convivencia con animales o al jardín botánico. Así tus amigas podrán pasar tiempo con tus hijos y aprenderán a quererlos más.

Nada te garantiza que todas tus amigas seguirán ahí después de convertirte en mamá, habrá algunas que simplemente saldrán de tu vida por voluntad propia, sin importar lo que hagas para conservarlas. Pero las que en verdad te aman se quedarán y merecen que les des un lugar en esta nueva vida.

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