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Señales de que estás lidiando con un manipulador

Señales de que estás lidiando con un manipulador

No dejes que destruyan tu autoestima. 

10/01/2017 | Autor: Mairem Del Río
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La manipulación es un medio de control muy efectivo, por eso es que muchas personas sin escrúpulos lo utilizan para obtener lo que quieren de la gente, en especial de sus parejas, pero también es frecuente en el ambiente laboral.

 

Un manipulador hábil puede destruir tu autoestima y hacer que cuestiones tu salud mental, por eso es importante reconocer si estás con uno de ellos. La base de la manipulación es que pienses que estás actuando por voluntad propia, comienzan con cosas pequeñas y van escalando sin que te des cuenta de qué está pasando.

 

Por fortuna hay señales que delatan a un manipulador, así que sigue leyendo y checa si alguien de tu entorno encaja con ellas:

 

 

1. Te hace dudar de la realidad

Los manipuladores son súper talentosos para mentir. Pueden convencerte de que algo que viste con tus propios ojos nunca pasó, o al revés, que dijeron/hicieron algo que no recuerdas, al punto de que empiezas a cuestionar tu salud mental. Insistir en que algo sólo está en tu imaginación es una forma muy poderosa de librarse de un problema.

 

2. Sus palabras no concuerdan con sus actos

Un manipulador siempre te dice lo que quieres escuchar, pero sus acciones son otra historia. Por ejemplo, juran que te apoyan y después ignoran tus necesidades, o te dicen lo afortunados que son de tenerte y después te tratan como un estorbo.

 

3. Juega con la culpa

Si comentas algo que te molesta, te hacen sentir mal por siquiera mencionarlo, y si te lo guardas te hacen sentir culpable por no compartirlo. Terminas pensando que todo lo que haces está mal, y aunque los problemas sean de ambos o sólo de él, de alguna forma todo es tu culpa.

 

 

4. Toma el rol de víctima

Pase lo que pase, jamás es su culpa. No importa lo que hayan hecho mal, siempre es culpa de alguien más, en especial tuya. Si te enojas, estás mal y eres irracional. Si ellos se enojan, es tu culpa por molestarlos. Él se hace pasar por una criatura pasiva e indefensa ante un mundo que no lo comprende, y jamás lleva registro de todas sus faltas.

 

5. Es demasiado bueno, demasiado pronto

Ya sea en el amor o el trabajo, los manipuladores se presentan como “lo mejor que te ha pasado en la vida”. Comparten su vida entera contigo, se entregan, se comprometen y te dan todo lo que tienen casi desde que te conocen. ¿El problema? Que esperan lo mismo de ti. Navegan con bandera de sensibles y vulnerables, pero son todo lo contrario. La idea es hacerte sentir “especial” por dejarte conocerlo, para que sientas pena por ellos y te creas responsable de sus sentimientos.

 

6. Es un agujero negro emocional

Los manipuladores son genios en el arte de contagiarle sus sentimientos negativos a quienes los rodean. Si están de malas, todos se dan cuenta y acaban sintiendo lo mismo. Esto hace que la gente se sienta responsable de las emociones del manipulador y obligados a reconfortarlo.

 

 

7. Se ofrece para ayudar y luego actúa como mártir

Son los primeros en apuntarse como voluntarios para cualquier cosa, y después su entusiasmo inicial se transforma en señas, gruñidos e indirectas de que es un gran sacrificio. Si se te ocurre mencionar su mala actitud, de inmediato arremeten contra ti, aseguran que sí quieren ayudar y que estás paranoica. ¿Su meta? Hacerte sentir culpable, en deuda y que estás loca.

 

8. Siempre están peor que tú

No importa qué problema tengas, los suyos son más graves. Ellos desestiman la legitimidad de tus quejas recordándote que su vida es más difícil y tienen peores problemas. ¿El mensaje? No tienes de qué quejarte, así que cierra la boca.

 

9. Conocen tus debilidades y saben usarlas

Ellos ubican tus puntos débiles y saben usarlos en tu contra. Si te sientes insegura con tu cuerpo, hacen comentarios sobre lo que comes o cómo te vistes; si estás nerviosa por hablar en público hablan de lo intimidante y crítica que será la audiencia. Su preocupación por tus sentimientos es una pantalla, pues sólo intentan manipularte y no hacerte sentir mejor.

 

 

¿Cómo salir del círculo de manipulación?

La respuesta más obvia es alejándote de esa persona, pero no es tan sencillo. Cuando alguien ha jugado con tus emociones por suficiente tiempo tu autoestima y asertividad quedan hechas polvo, dudas de ti misma, pierdes la confianza en tu criterio y tienes miedo de estar cometiendo un error al alejarte.

 

Una vez que identificas al manipulador podrás predecir y entender su comportamiento fácilmente. Esto te dará herramientas para lidiar con él, pero tienes que ser consciente y proactiva.

 

 

No caigas en su juego ni intentes volverte tú la manipuladora, sólo pon distancia emocional y míralo objetivamente, como si fuera un experimento científico. No respondas a sus provocaciones de forma emocional, sino racional. Pon en duda sus actos, no los tuyos. Y lo más importante: reconoce tus debilidades para que no pueda usarlas a su favor.  

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