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Las actitudes más molestas en el gimnasio

Las actitudes más molestas en el gimnasio

¿Haces alguna de estas cosas? 

09/01/2017 | Autor: Mairem Del Río
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Sin importar cuál es la etiqueta del gym al que vas, debes saber que hay ciertas costumbres que resultan muy irritantes para los instructores y para el resto de los usuarios, ¡a veces ni siquiera nos damos cuenta de que estamos incomodando!

 

Para no convertirte en “esa persona” desagradable, checa las actitudes más molestas que puedes tener y evítalas:

 

1. Delitos de higiene

Esto es quizá lo más molesto y abarca muchos detalles, como dejar los aparatos llenos de tu sudor o salpicar a los demás, por eso debes llevar una toalla pequeña y usarla. No bañarte antes de hacer ejercicio o no usar desodorante, usar la misma ropa todos los días sin lavarla, escupir en el bebedero y usar la secadora para tu entrepierna, axilas o pies, son de las cosas más desagradables que puedes hacer, sólo evítalo.

 

 

2. Adueñarte de un aparato

El hecho de sentarte en una máquina sin usarla habla de la poca consideración que tienes hacia los demás. Hay quienes sólo se apoderan de un aparato para descansar, platicar con un amigo o checar su celular. Si necesitas reposo, bájate de la máquina y deja que alguien más la ocupe.

 

3. Dar show con las pesas

Nunca faltan los que cargan más peso del que pueden soportar y gritan como vikingo cada vez que levantan la pesa, para luego dejarla caer y que el suelo tiemble para demostrar su fuerza. También entran en esta categoría los resoplidos, quejidos estridentes y cualquier expresión digna de Hulk.

 

 

 

4. Dejar el equipo fuera de su lugar

Todos lo hemos visto: alguien va, toma un par de mancuernillas, termina su serie y las deja por ahí tiradas. Lo que hace que otros usuarios pierdan tiempo buscando el equipo que necesitan o que se tropiecen por culpa de tu descuido.

 

5. Interrumpir la rutina ajena

Es horrible cuando alguien está esperando a que tu termines de usar alguna máquina y te miran fijamente con cara de “apúrate”, o que lleguen de repente y te pregunten “¿ya vas a terminar o cuántos te faltan?". Si necesitas usar el aparato pídelo con amabilidad o espera a que está libre, a menos que alguien está ahí sólo matando el tiempo (como en el punto no. 2). Un simple “¿me permites?” bastará. Tampoco hagas plática a quien está claramente concentrado en su rutina ni llegues en plan de experto a corregir a alguien que no te ha pedido ayuda. Y ya ni hablemos de ligar: no, no y no.

 

 

6. Apartar aparatos

Hay quienes, para ahorrase la molestia de alternar, dejan la toalla o su botella de agua sobre una máquina, y se van. Es una variante más irritante de quedarte sentada, ¡porque ni siquiera estás ahí! En vez de marcar tu territorio, ve a hacer lo tuyo y si cuando regresas hay alguien más, espera a que se desocupe.

 

7. Enseñar de más

Quizá te sientas súper cómoda con una camiseta de tirantes semi transparente o unos shorts súper cortitos, pero quizá el resto de los usuarios prefieran concentrarse en sus ejercicios en vez esperar el momento en que se te salga un seno o se vea tu entrepierna.

 

 

8. Las demostraciones de afecto

Si vas al gym en pareja eviten hacer exhibiciones de amor en público, hay muchos lugares y momentos para el romance, cuando están en la caminadora no es uno de ellos.

 

9. Escuchar música sin audífonos

Por más motivadora que sea tu lista de Spotify, lo más probable es que no todos compartan tu gusto musical, así que lleva audífonos o confórmate con la música ambiental. Y ni se te ocurra cantar en voz alta si no quieres que te miren como bicho raro.

 

 

10. Las selfies y el espejo

Seguro conoces a alguien que hace 2 minutos de ejercicio y luego pasa 10 minutos frente al espejo admirando sus músculos y tomándose selfies. Si necesitas registrar tus logros hazlo discretamente al principio o al final de tu rutina.

Salud

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