LogoVEINTITANTOS

Revista Veintitantos

Getty Images
Consejos para aprovechar tus tarjetas de crédito en las rebajas

Consejos para aprovechar tus tarjetas de crédito en las rebajas

Aprende a usar tus tarjetas de crédito. 

23/01/2017 | Autor: Mairem Del Río
Comparte en:

Sin duda las tarjetas de crédito son lo máximo para aprovechar la época de rebajas y renovar el guardarropa, los muebles y todo lo que se te ocurra, pero antes de entregar el plástico en cada tienda, debes repasar algunos consejos para sacarles jugo de forma segura y no terminar en la quiebra.

 

Antes de comprar cualquier cosa, piensa si pagarías ese precio o si lo llevarías aunque no estuviera de descuento, no caigas en la trampa de “es que estaba de oferta y aproveché”, pues comprar cosas que exceden tu presupuesto o que no necesitas jamás contará como ahorro.

 

1. Haz una lista y un presupuesto

Piensa en las cosas que realmente necesitas para evitar comprar de más o hacer compras impulsivas. Checa bien tu guardarropa y lees obre las tendencias del año para saber bien qué vas a buscar. A la par, arma un presupuesto realista en cuanto a lo que puedes pagar cada mes y apégate a él aún ante ofertas llamativas. Por ejemplo: si puedes pagar mil pesos al mes sin bronca, tu presupuesto será de 6 mil pesos para compras a 6 meses sin intereses.

 

 

2. Compara precios

Por supuesto, tus sentidos deben estar alerta para encontrar los mejores descuentos y evaluar si realmente valen la pena. Revisa los precios de los artículos que piensas adquirir en distintos lugares, incluyendo Internet, para encontrar dónde son más baratos.

 

3. Compra bienes duraderos

Elige cosas que puedas usar durante un buen tiempo, ya que no vale la pena comprar algo súper fashion que va a quedar en el olvido la próxima temporada, o una computadora, tablet, smatphone o videojuego que serán obsoletos antes de que termines de pagarlos.

 

4. Aprovecha los beneficios extra

Algunas tarjetas de crédito ofrecen garantía extendida para ciertas compras, descuentos adicionales en algunos establecimientos o recompensas en puntos, checa si la tuya cuenta con alguno de estos beneficios.

 

 

5. Meses sin intereses

Aunque suene muy atractivo pagar una blusa a 18 meses sin intereses, no conviene hacerlo por varios factores. En primera, no compres algo que dejarás de usar antes de terminar de pagarlo, como ya mencionamos. En segunda, tienes que estar preparada para la siguiente temporada de ofertas (enero o verano) y tener tu tarjeta lo más limpia posible. El mejor plazo para comprar ropa, accesorios y otros gustitos es de 6, 9 o 12 meses, máximo. Por otro lado, los muebles y algunos electrodomésticos que se quedarán por años en tu casa sí conviene sacarlos a un plazo más largo, quizá de 18 o 24 meses.

 

6. Revisa las condiciones del financiamiento

Debes de conocer muy bien la diferencia entre “meses sin intereses” y “pagos fijos mensuales”, pues los segundos sí generan intereses y muchos compran bajo esa modalidad creyendo que no. También estudia las condiciones que establecen las promociones y conoce si ofrecen una póliza de garantía.

 

7. Di no a los ataques de compras

Algunas veces, al conocer las promociones de productos o servicios, las personas se emocionan y se llevan todo lo que les gusta, o cosas que no necesitan sólo porque “tenían descuento”. Lo peor es cuando realizan compras a meses sin intereses sin haberlo presupuestado antes, el resultado puede ser un monto mensual superior al que puedes pagar.

 

 

8. Paga puntualmente

Siempre cubre los pagos de tu tarjeta de crédito en tiempo y forma, ya que si te atrasas, tu deuda aumenta y esas compras ya no serán sin intereses. Si no puedes cubrir el ‘pago para no generar intereses’, trata de pagar el doble del pago mínimo, así terminarás más rápido y podrás hacer más compras a meses si así lo deseas.

 

9. Conserva los tickets

Siempre guarda los recibos de tus compras en caso de que debas hacer válida la garantía o devolver algo, ya sea porque le encontraste un defecto que no viste en la tienda o porque te diste cuenta de que lo compraste por impulso y ya recapacitaste.

 

Tomando todo esto en cuenta, ¡a comprar se ha dicho!

Salud

Notas relacionadas