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9 razones por las que posiblemente siempre tengas hambre

9 razones por las que posiblemente siempre tengas hambre

Deja de preocuparte y pon en practica estos consejos.

14/11/2017 | Autor: Azucena Cortez
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¿Te ha pasado que comes y poco tiempo después ya te volvió a dar hambre? Si respondiste sí, probablemente también te la pases todo el día con hambre, incluso si comes las cinco comidas diarias recomendadas. 

No tienes por qué preocuparte, esto también le pasa a la mayoría de las personas, y por eso aquí te diremos algunas de las razones más comunes y cómo podrías combatir ese problema.

 

Comes mal

Si no tienes una dieta saludable y comes lo que se te atraviese, podría ser la razón de tu hambre voraz. Al consumir alimentos con demasiados carbohidratos simples y no consumir aquellos que contengan cantidades de fibra, proteína y grasas saludables, estás provocando que tu estomago no se sienta satisfecho, pues estos nutrientes son necesarios para llenarte.

 

Te saltas comidas

Llevas una dieta equilibrada y sana, ¿pero aún así sigues teniendo hambre? Quizá el motivo es porque te estás saltando comidas. Puede ser el desayuno porque se te hizo tarde para ir a trabajar, o estás tan llena de pendientes en el trabajo que decides no comer y esperar a la cena, pues déjanos decirte que estás haciendo mal. 

Al final, no sólo te sentirás avergonzada por el ruido que hará tu estómago sino también comerás cosas que no deberías comer. Sólo hay una manera de evitar todo esto, y es comer de forma regular. Haz tres comidas regulares, y si puedes come dos aperitivos al día.

 

También: 5 razones por las que probablemente no estás perdiendo peso

 

Comes muy rápido

Comer muy rápido provocará que ingieras más calorías de las que necesitas. Si comes despacio -al menos tómate 20 minutos para comer-, tu cerebro se dará cuenta de si tu estómago está lleno o no. Así que procura masticar bien y despacio.

 

Comes poco

Aunque parece obvio, el problema puede ser porque no estás comiendo los suficiente, sobre todo cuando llevas una dieta por la cual piensas que debes comer sólo una porción pequeña de tus alimentos para no consumir más calorías o carbohidratos de los necesarios. 

Debes comer hasta que te sientas satisfecha, así tendrás menos tiempo de hambre entre comidas. Tampoco es que no tengas límite, pero sí sé consiente de aumentar sólo un poco más esa porción.

 

Duermes poco

La falta de sueño influye mucho, pues dormir poco podría reducir tus niveles de leptina, la hormona responsable de suprimir el hambre. Asimismo, puede aumentar tus niveles de grelina, la hormona que estimula el apetito. Debido a esto, algunos investigadores han asociado la falta de sueño al aumento de peso, y por ello recomiendan dormir entre siete y ocho horas diarias.

 

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Tu periodo menstrual

Sí, esos ataques de hambre antes y durante tu periodo tienen una explicación. Durante el periodo, los niveles de progesterona aumentan, por lo que muchas mujeres se llegan a sentir deprimidas y sin ánimos, lo que las lleva a tener antojos todo el tiempo.

 

Aburrimiento

Cuando no tienes planes o algo que hacer, comienzas a buscar algo de comer, y no precisamente porque tengas hambre sino porque necesitas algo para mantenerte ocupada. Así que cuando tengas estos momentos, mejor busca alguna otra cosa para distraerte y deja a un lado la comida.

 

Redes sociales

Aunque suene curioso, las redes sociales sí hacen que tengas hambre, y no solamente porque estás sentada o acostada viendo videos o las publicaciones de los demás sino porque puedes estar expuesta a montones de imágenes de comida, #foodporn a todo lo que da. 

Científicos han concluido que ver imágenes de comida hace que desarrollemos la sensación de hambre, ya que incrementan nuestros niveles de grelina. Si no quieres dejar tus redes, entonces procura no ver estas imágenes o videos tan tentadores.

 

También: Cómo superar tu adicción a las redes sociales

 

No bebes suficiente agua

Cuando estás deshidratada, el hipotálamo -parte del diencéfalo en el cerebro que se encarga de controlar el sistema nervioso- puede mandar señales confusas, y en vez de que tengas hambre tal vez tienes sed. Procura beber más y suficiente agua. También asegúrate de tomar un vaso de agua antes de comenzar a comer.

 

Ahora que ya sabes algunas de las razones, deja de sufrir por el hambre y pon en práctica nuestras recomendaciones.

 

 

 

 

 

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