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que es curving amor

Curving: el rechazo amoroso más triste que el ghosting

¿Crees que desaparecer sin explicación es feo? Hay algo peor y seguro lo has vivido

21/11/2019 | Autor: Mairem Del Río
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A los millennial nos encanta ponerle nombre a situaciones amorosas que han existido desde hace mucho. La nueva es el curving, una forma de rechazo amoroso que acaba siendo más triste, desgastante y hasta cruel que el ghosting, ¡y seguro lo has vivido!

Cuando aplicas el ghosting simplemente desapareces de la vida del otro sin dar explicación, de un día para otro. Aunque eso es bastante feo, por lo menos te deja claro que la relación o el coqueteo se acabó, y puedes seguir adelante.

En cambio, el curving es más lento y doloroso. Éste ocurre cuando alguien responde a los coqueteos de forma evasiva, sin decirle directo que no hay interés. El problema es que esto a menudo no se percibe como rechazo y la persona “curveada” piensa que sí hay posibilidades de salir con el o la “curver”.  

Es una forma de decepcionar a alguien sin quedar mal, pues es más fácil tener interacciones cortas y aburridas que soltarle un “no quiero salir contigo”. O sea, algo que se ha hecho desde siempre para “darle largas” o “batear suavecito” a un pretendiente que no tiene esperanzas.

 

 

El ciclo de comunicación del curving es fácil de identificar: el pretendiente manda un mensaje para tratar de conversar, el receptor manda respuestas cortantes y cero emotivas. Es decir, son políticamente correctos, pero no más.

Además, es común que el “curver” tarde días o semanas en responder, y entonces se disculpará con frases como: “Lo siento por la demora, he estado muy ocupado/a”.

El nivel más bajo del curving es asegurarle al pretendiente que realmente quieres verlo, ¡y hasta quedar con él para una cita! Y luego cancelar a último minuto.

Algunas de las razones para aplicar el curving son:

- Miedo a quedar mal con el otro

- Temor a que la otra persona se ofenda

- Temor al conflicto

- Problemas para expresar emociones de forma clara y asertiva

- Necesidad de alimentar su ego y sentirse deseada/o

 

 

Si bien el “curver” puede y debe aprender a expresar sus sentimientos y a decir “no, gracias, no estoy interesado/a”, la otra persona también es responsable de ponerle fin a esto y dejar de insistir: hay indirectas muy directas.

Mira también: 5 formas de saber si él te está coqueteando o simplemente está siendo amable 

A todos nos ha tocado aplicar el curving y ser víctimas del mismo alguna vez. Si aún no te queda claro el concepto, favor de ver la película “A él no le gustas tanto” tantas veces como sea necesario. 

 

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