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Claves para construir una relación de pareja con equidad y respeto

7 Claves para construir una relación de pareja con equidad y respeto

¡Es hora de crear nuevas reglas de convivencia amorosa!

04/03/2020 | Autor: Mairem Del Río
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Las reglas del amor y los roles tradicionales de pareja están cambiando. Nos enfrentamos a nuevos paradigmas amorosos y a situaciones que no sabemos bien cómo manejar. Ante este panorama, la mejor forma de construir una relación sana es buscar la equidad de género en la pareja con nuevas pautas y otra perspectiva.

Antes todo estaba muy claro: el hombre trabaja, gana dinero e impone sus reglas tanto a su pareja como a su familia. Mientras tanto, a la mujer solo le tocaba obedecer, mantener la casa en orden y cuidar de su familia. Pero eso está quedando atrás rápidamente.

 

Hoy en día la mayoría de las mujeres buscan ser independientes en todos los sentidos. También muchos hombres están luchando por construir nuevas formas de masculinidad fuera del estereotipo del macho dominante.

El problema está en que ninguno de los dos tiene muy claro cómo funcionan estas nuevas ideas aplicadas al amor.

Por eso, aquí van unas pequeñas claves para forjar relaciones basadas en la equidad y el respeto:

1. Ni “tú eres mío” ni “yo soy tuya”

Lo primero es eliminar el concepto de posesión sobre el otro. Debemos entender que tú y tu pareja son, ante todo, PERSONAS. Son individuos independientes que decidieron de forma libre y voluntaria estar juntos, pero eso no significa que él te pertenece a ti ni tú a él.

 

2. Cada quien es dueño de su cuerpo y decide sobre él

La individualidad y libertad se aplican también a lo físico. No son pocas las personas que creen que por estar en una relación, el cuerpo de su pareja les pertenece.

La posesividad física se manifiesta en detalles aparentemente inofensivos, como tratar de dictar la forma de vestir, de moverse y hasta lo que come o bebe la pareja.

También es punto de partida de los celos y todo lo que éstos pueden provocar, así como de abuso sexual y hasta violación. Esto se puede resumir como: “Mi pareja tiene la obligación de satisfacer mis necesidades sexuales y su cuerpo debe ser exclusivamente para mí”.

Las relaciones más sanas parten del respeto y la libertad: “Mi cuerpo es mío y puedo compartirlo con quien quiera y cuando quiera. Tengo derecho a no tener contacto sexual aún con mi pareja estable. La monogamia y la fidelidad son una decisión propia, no una imposición de mi pareja”.

¿Se nota la diferencia?  

3. Cada uno es responsable de sí mismo

La libertar tiene un precio y ese es la responsabilidad. Si cada uno quiere ser de verdad independiente, debe hacerse cargo de sí mismo en lo emocional, económico, profesional, etc.

Claro que una pareja debe cuidarse mutuamente, pero cuando uno deja en manos del otro cuestiones tan vitales como su medio de subsistencia o su estabilidad emocional, la equidad se pierde y entramos en una relación de dependencia o codependencia.

Cada uno debe ser capaz de sobrevivir por su cuenta, tener su espacio en orden, generar ingresos y ser feliz o lidiar con sus sentimientos negativos. De forma que ninguno de éstos sea motivo para estar “atado” al otro.

Cuando cada quien tiene la capacidad de ser independiente, entonces pueden compartir sus vidas como individuos maduros, responsables y libres.

  

 

4. Respeten sus espacios físicos y digitales 

Si el cuerpo de tu pareja no es de tu propiedad, tampoco lo son los demás aspectos de su vida. Esto implica respetar sus espacios privados: jamás revisar sus cajones, bolso, cartera o leer documentos personales. Tampoco husmear en su celular, cuentas de correo, computadora, etc.

Por supuesto, exigirle que comparta sus contraseñas de redes sociales, información bancaria y demás, está fuera de los límites de una relación sana. Si quieren intercambiar esos datos por seguridad, debe ser una decisión personal basada en la mutua confianza y respeto.

5. Repartan equitativamente los quehaceres del hogar

Muchas estadísticas confirman que aunque en la mayoría de las parejas ambos trabajan, el trabajo doméstico recae mayormente en la mujer. La equidad también se manifiesta cuando ambos comparten estas tareas por igual.

Hagan un calendario de quehaceres en el que los dos se comprometan a realizar la misma cantidad de tareas. Aquí puedes darte una idea de cómo repartir las labores domésticas en pareja.    

6. Compartan las cuentas

El dinero es uno de los asuntos más difíciles de llevar en pareja. La equidad económica debe comenzar desde las primeras etapas del romance. No esperes que tu pareja siempre pague la cuenta en las citas, procuren siempre dividirla entre las dos o altérnense: “ésta la pago yo y la próxima tú invitas” o “tú pagas la cena y yo el cine”.

Cuando se trata de vivir juntos o casarse, lo ideal es que ambos aporten ingresos al hogar en la misma medida. Si hay una gran diferencia entre sus salarios, deben llegar a acuerdos para que cada uno aporte cierto porcentaje al hogar. Checa estos tips para repartir gastos y hacer un presupuesto en pareja.

 

7. Cualquier tipo de agresión es inaceptable

Todas las parejas pelean, pero los desacuerdos jamás deben llegar a la agresión verbal ni mucho menos física.

Una vez que insultas a tu pareja o le dices algo que la devalúa, cruzas una línea invisible: nunca va a olvidar esas palabras y seguirán doliendo por más que te disculpes.

Con la parte física hay que ser aún más cuidadosos. Hay parejas que “se llevan pesado”, pero esas palmaditas, empujones o pellizcos “de broma” dan entrada para que después se produzcan contactos más bruscos. Así que es mejor no empezar.

Siempre, por más enojados que estén, debe predominar el respeto a la integridad física y emocional del otro.

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El amor en estos días no es cosa fácil y nos toca resolver muchos asuntos sobre la marcha. Pero siempre desde el respeto, la libertad y la honestidad.

Amor, Pareja

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