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Revista Veintitantos

La diferencia entre un novio sobreprotector y uno dominante

La línea es más delgada de lo que pensabas.

06/01/2014 | Autor:
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Que alguien se preocupe por ti es increíble, pero esto no significa que él pueda controlar tu vida o que tenga derecho a comportarse como si fuera tu papá.

Por Beatriz Castillo

Un novio que se preocupa por ti puede volverse sobreprotector y a veces no es tan malo. Cuidarte y protegerte es una parte básica de cualquier relación. El problema es que a veces esto se convierte en una obsesión por dominarte y controlar cada paso que des. ¡Y la línea es muy delgada!

Ser sobreprotector es algo que lleva a ser dominante, manipulador y controlador, y lo más probable es que el ni siquiera se dé cuenta. De hecho, el ser manipulador implica hacer las cosas por debajo del agua y manipularte hasta hacerte sentir tan culpable que empieces a cuestionar quién tiene la razón.

Esto no sucede a propósito y no pasa de la noche a la mañana. Comienza con un par de peticiones o acusaciones, pero después de un poco de tiempo se convierte en una lucha de poder. Lo único que él tiene que hacer es encontrar el momento y la situación ideales para hacerte creer que estás equivocada y caer en su juego.

Si quieres descubrir si él está intentando manipularte, analiza estas señales.

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Señales
Metiche. Si se mete en todos los aspectos de tu vida e intenta ver tus conversaciones de celular o redes sociales, tal vez esté buscando información para usarla en tu contra.

Celoso. Si no puedes hablar con ningún hombre sin que él cree que le estabas coqueteando, seguro ya cruzó la línea. Constantemente te dice que cualquier hombre con el que intentes hablar estaba intentando ligarte y de hecho, te culpa por ello.

Independencia. No te deja ser libre de hacer lo que quieras. Se comporta como si tuviera cierta obligación moral para revisar y analizar cada paso que des. Quisiera que tu vida girara alrededor de él.

Va demasiado rápido. Cuando apenas empezaron a salir, él ya pensaba que eran novios y cuando por fin lo son, él se comporta como si fuera tu esposo. Siempre quiere apresurar las cosas porque tiene miedo a perderte.

No te deja sola. Siempre tienes que estar disponible para él, incluso cuando saliste con tus amigas o cuando quieres pasar un día a solas. Él espera que le contestes sus llamadas y mensajes sin importar lo que estés haciendo.

No le caen bien tus amigos. No soporta que hables bien de alguien más y, si lo haces, automáticamente le cae mal. Siempre busca defectos en la gente que quieres e intenta convencerte de que los veas de la misma manera que él.

Emocionalmente débil. Se enoja fácilmente y se deprime sin razón aparente. Es sentimentalmente inestable y todo el tiempo sientes que su relación está en la cuerda floja.

Te observa. Cuando salen a eventos sociales, se la pasa observando tus movimientos, especialmente si hablas con alguien del sexo opuesto. Si lo haces, automáticamente te reclama.

¿Reconoces las señales?

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