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Lo que ellos desean más que el sexo

Lo que ellos desean más que el sexo

Aunque no lo creas, otras cosas pasan por su cabeza.

21/03/2017 | Autor: Mairem Del Río
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Millones de veces hemos escuchado que “los hombres solo quieren sexo”, tanto que todos nos convencimos de que así es, pero la experiencia demuestra de que esa creencia está equivocada. Hay algo que los hombres desean aún más, pero no se atreven a admitirlo.
 
En una cultura como la nuestra, es más fácil para un chico encajar en el molde tradicional: ser el tipo súper “macho” que va buscando con quién acostarse. Prefieren ser etiquetados de “patanes lujuriosos” que aceptar que quieren algo más que sexo, porque podrían parecer menos masculinos.
 
¿Qué quieren los hombres además de sexo? Siempre hemos escuchado que las mujeres necesitan sentirse amadas para tener sexo, y los hombres necesitan tener sexo para sentirse amados. Pero si analizamos lo que ellos obtienen con el sexo, nos damos cuenta de que satisfacen una necesidad más profunda: la de un “puerto seguro”.
 
 
¿Qué es un “puerto seguro”?
 
Los hombres siempre están compitiendo. En el nivel más primitivo, ellos tienen que ser mejores que otros machos para tener acceso a la hembra. Por supuesto, eso ha cambiado en las últimas décadas, pero siempre están a la espera de ser elegidos por la chica que desean. Entrar en el cuerpo de esa mujer les da una sensación de paz que va más allá del placer sexual.
 
Después de años de aguantar rechazos, competir con otros hombres, conquistas fallidas y fracasos amorosos, los hombres buscan ese “puerto seguro”, es decir, a esa persona con quien ya no tienen que aparentar ser lo que no son para ser elegidos, alguien que los conozca y ame tal como son.
 
Admitir que necesitan sentirse amados y protegidos es lo más difícil que se le puede pedir a un hombre en una sociedad machista, porque los hace sentirse vulnerables. Es mejor aparentar ser todo un latin lover hasta colarse en las pantis de una chica, para luego relajarse y ser ellos mismos. 
 
Una vez que encuentran ese “puerto seguro”, los hombres se relajan e incluso tienen menos sexo con su pareja estable, porque ya no necesitan probar su masculinidad. El conflicto surge cuando los traiciona el inconsciente o la presión social, y sienten la necesidad de salir a probar de nuevo su hombría con otras mujeres.
 
 
También para las chicas es difícil darle al hombre eso que busca. En primera, porque estamos condicionadas para creer que si ellos no quieren sexo todo el tiempo es porque no somos atractivas. Y en segunda, el que un hombre quiera ese tipo de cuidados nos hace pensar en él como un niño necesitado, y nadie quiere ser la mama de su pareja. 
 
El hombre tiene que reunir mucho valor y madurez para admitir que necesitan ese “puerto seguro”, que sí quieren sexo, pero también seguridad, amor y protección. Las mujeres también debemos aprender a dejar los estereotipos a un lado y aceptar nuevas formas de sensibilidad masculina, porque eso nos hará sentir más fuertes, seguras y libres. 
 
No es un camino fácil para ninguno de los dos, pero la equidad de género también está reconocernos como seres humanos con necesidades afectivas. Sin cargar a la mujer de emociones y negárselas al hombre.
 
 
Amor, Ellos