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Revista Veintitantos

Reconcíliate con tus brazos

¡Eres hermosa completa!

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19/06/2015 | Autor: Aydeé Treinta
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Todas las mujeres tenemos áreas de nuestro cuerpo que nos causan cierta incomodidad y el abdomen ha sido el gran protagonista de millones de artículos que hablan de él, pero si algo he podido descubrir es que los brazos son un punto de conflicto para muchas de nosotras, aceptar como lucen o enseñarlos puede ser todo un dilema.

Para las chicas con kilitos de más los brazos se vuelven un área muy problemática, somos bombardeadas por imágenes de famosas con brazos súper delgados que lucen divinas en tops o vestidos strapless; una ve eso y piensa ni loca enseñaré al mundo mis brazos, y te resignas a siempre usar ropa con mangas y morir de calor en pleno verano, a nadar en playera, a usar siempre pashmina o torerita o de plano la estola con los vestidos de fiesta y que no te quitas por nada del mundo.

Yo también pase por esa etapa, es un problema porque la mayoría de las blusas modernas hoy en día tienen de manga 10 cms de largo y si eres de brazo grueso es horrible que se te ande saliendo el famoso gordito de 'salero', esa piel justo debajo del hombro que se sacude con singular alegría cuando alzas tus brazos para lo que sea. Es incomodísimo estarse jalando la playera toodo el tiempo. Entonces mejor te olvidas de esas blusas y te pones manga larga día y noche y te sientes tan fuera de moda…

De hecho esa fue una de las cosas que más me maravillo cuando conocí a Tess Holliday, fue impactante verla en traje de baño porque se veía hermosa; sus brazos estaban ahí a la vista del mundo entero y además con tatuajes “¡qué descaro!”, han de haber pensado muchos, yo pensé: “Qué maravilla debe ser tan libre” y ese mismo día fui de compras y busqué una blusa de esas que llevan un top de tirantes y encima una blusa de gasa. Tenía una fiesta esa noche y tenía tantas ganas de ir y no andar tan acalorada…

Me arreglé y me puse la famosa blusita, hacía frío pero no me importo, ni siquiera lleve suéter o algo para evitar la tentación de ponerlo cuando me sintiera incómoda; para mi sorpresa nadie notó o mencionó que esa noche iba yo más destapada. Me sentí tan fresca que valió la pena toda la angustia previa. Al otro día repetí el experimento, quería ver si con luz de día me sentía igual, ahí sí fue más difícil: los granitos, las
manchas y mi hoyito de la vacuna de niña, el salero, lo abultado, el color de mis axilas… todo me molestaba, estuve a punto de abandonar la misión pero me sentí igual de fresca que la noche anterior, así que dije “ahora o nunca”. Fui al super, al banco, al mall, etc. Y realmente nadie me puso mucha atención: esa es la realidad, ¡nadie se fijó gran cosa y me sentí mal al respecto! Porque yo sola me hice pedazos mucho tiempo y a nadie le importaba ni le traumaba, la traumada era YO.

Entendí que quien me criticara lo iba a hacer en total y no por partes, que si me molestaba la forma o el aspecto de mis brazos tenía que tomar responsabilidad y empezar a corregir. Y no ha sido fácil, ni rápido, pero ahí va. Sé que mis brazos no serán los más delgados nunca, pero les pongo cremas, les doy masajes, les hago exfoliaciones, ando como loquita repitiendo los ejercicios que encuentro en la red y lo principal: he entendido que mis brazos corresponde a la constitución de mi cuerpo, al igual que mi abdomen o mis pantorrillas; entonces si quiero que luzcan más delgados lógicamente debo adelgazar.

A mí me incomoda, y he decidido ocuparme en vez de preocuparme. He conocido gente a la que le importa un pepino y no tienen intenciones de cambiar, me parece respetable, porque de eso se trata esta vida y este asunto. He aprendido a ver lo bueno, tengo brazos gorditos pero me gustan mucho mis hombros y mis manos y así me enfoco en lo bueno, lo demás pues a corregirlo. A eso venimos a este mundo: a ser mejores cada día de vida.

Aquí les paso los tips para corregir brazo que me han gustado, y recuerden que nuestros brazos son para trabajar, y también son para ABRAZAR a los que amamos, por eso son importantes :)

Flacidez o salero: Natación o levantamiento de pesas son ejercicios muy útiles, también puedes hacer planchas con las manos en la pared, es fácil y hay paredes en todos lados.

Qué comer: Consume mucha proteína para ayudar a la piel y al colágeno que contiene, toma mucha agua y reduce tu consumo de sal. El té verde es antienvejecimiento

Piel: Las exfoliaciones con azúcar y tu crema favorita son buenísimas :)

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