Curvas sin frenos: La cocina sin chef

Curvas sin frenos: La cocina sin chef

24/04/2015 | Autor: Aydeé Treinta / TW @ChicaPlusMexico / FB Chica Plus México

¿Por qué es importante cocinar si realmente quieres bajar de peso?

Ir de visita a casa de mi madrina era fenomenal, era como de revista: todo decorado al último grito de la moda del año en turno, pulcro y perfecto, incluyendo una preciosa cocina que ella casi no usaba, porque siempre nos invitaba de comer cosas deliciosas que ordenaba a domicilio. A mi me fascinaba que siempre estaba de buen humor y relajada a la hora de la comida; se me hacía súper padre y chic que ella sólo se preocupara por arreglarse para la reunión además, decía mi madrina, así la casa no 'apestaba' a comida ni se engrasaba todo...

Ella era una mujer guapísima, siempre muy arreglada y sonriente, bueno casi siempre porque se ponía histérica cuando iba de shopping y la ropa que le gustaba, aunque fuera talla extra ¡no le quedaba! Ahí si se iba la sonrisa a mi madrina. Me di cuenta de la relación entre el hecho de que mi madrina casi nunca cocinaba y su sobrepeso hasta que tuve mi propia cocina, no blanca, pero si impecable porque al igual que ella prácticamente sólo la usaba para guardar los trastes y como parte del mobiliario 'obligatorio' que se supone debe tener una casa. La verdad todo era mero adorno y por poner un ejemplo, mucho tiempo mi licuadora lo único que licuaba era hielo para las margaritas, y uno que otro smoothie, y hasta ahí.

Me encanta comer pero no me gustaba para NADA cocinar; cuando vivía con mis padres, mi mamá era la que me hacía las ensaladas, sopas y guisados necesarios para mis eternas dietas y gracias a eso, aunque tenía sobrepeso, estaba dentro de lo 'normal'. En cuanto me fui a vivir sola subí, fácilmente, el primer año 15 kilos, tal vez más…

Siempre llegaba exhausta de trabajar y prefería llamar por teléfono y pedir pizza o comprar hamburguesas, ordenar comida china, ir a los tacos, ¡lo que fuera! Con tal de no cocinar. Gasté mucho dinero además y no estaba sana: seguido me enfermaba por la falta de vitaminas, el cabello se me caía a puños y me sentía siempre cansada, me dio gastritis por comer tantos irritantes y principios de anemia. Eso fue lo que me hizo abrir los ojos: Mi cocina estaba impecable, nunca había trastes sucios y mi depa olía al aromatizante importado de moda que me encantaba, pero mi salud y mi peso estaban fatales.

No me quedó de otra que hacerme a la idea de que o cocinaba o cocinaba. Los primeros intentos fueron fatales, no sabía escoger las verduras y frutas, compraba de más, se me echaban a perder las cosas, compraba el pollo o la carne sin tomar en cuenta la caducidad, hacía pasta o arroz de más, etc, etc.

Generalmente, existe el mito de que a los gorditos nos encanta cocinar, yo no estoy de acuerdo, aunque a muchos si les guste; la vida moderna y el estrés en el que vivimos te hacen recurrir a salidas 'fáciles' en apariencia pero que a la larga te saldrán más caras. Cuando veo esos videos o memes de gente que cocina fatal me dan risa, pero siento empatía con esas personas que,  como yo, están en pañales en las artes culinarias.

Ahora mis comidas generalmente son sencillas, muchas cosas hervidas y picadas, ahí voy poco a poco. Disfruto comer pero soy mucho mas cuidadosa en lo que elijo, ya no me da tanta flojera cocinar, evito hacer desastre y, aunque es una lata limpiar la estufa, prefiero eso que sumar mas kilos a mi humanidad, además he descubierto que me encanta esa onda de ir al super y al mercado, compro mis flores y disfruto platicar con las señoras que me aconsejan que comprar, me hace sentir bien el ir aprendiendo algo que me parecía imposible de hacer, y mi economía y salud van mejor :)