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Veintitantos

Cosas inesperadas que pasan cuando bajas mucho de peso

¡Cuidado! 

 

Autor: 
Mairem Del Río
iStock
17 Mar 2017
Categorías: 
Vivan las curvas
Cuerpo

La gran mayoría de las chicas de talla extra deseamos (abiertamente o en secreto), perder algunos kilos, salir de la zona de sobrepeso/obesidad y pasar a una talla más amigable. Pero pocas están preparadas para los cambios que vienen cuando bajas mucho de peso.

 

Durante años, tú y la gente a tu alrededor se acostumbraron a verte con curvas, tenías el clóset lleno de ropa de tu talla, aprendiste todos los trucos para vestirte según tus proporciones y perfeccionaste varias técnicas para sortear críticas y comentarios hirientes.

 

Pero algo pasó y decidiste hacer un cambio radical por dentro y por fuera. Quizá entraste al gimnasio, te apegaste a una estricta dieta o te hiciste alguna cirugía tipo bypass o globo gástrico. El caso es que perdiste una gran cantidad de peso y ahora todo es diferente.

 

Adaptarse a una vida como delgada después de ser pluz size, no es fácil. Aquí algunos de los cambios que tienes que enfrentar:

 

1. Todo se te cuelga

 

A menos que llevaras un fuerte tratamiento contra la flacidez o que el bajón haya sido muy lento, lo más probable es que termines con zonas flácidas: vientre, piernas, brazos y sí, también tus boobs y nalgas se van para abajo, porque ya no hay suficiente grasa para rellenar. Te sientes como ‘balón ponchado’ y ahora tu preocupación se enfoca en acomodar toda esa piel sobrante con fajas, tratamientos reafirmantes o cirugía.

 

2. Tu cuerpo luce desproporcionado

 

Tu cabeza se ve mucho más grande que el resto de tu cuerpo, tu cuello luce más largo y tus pómulos resaltan, lo que resulta extraño. Lo más probable es que el tamaño de tu cráneo no haya cambiado, pero estabas tan habituada tu antigua proporción que ahora te sientes rara y los demás piensan lo mismo. Con el tiempo todos se acostumbrarán, no te preocupes.

 

3. Disfrutas ir de shopping

 

Ya no tienes que ir directo a la sección de talla extra, descartar el 90% de las prendas porque “no son para ti” ni acabar frustrada porque no encuentras algo de tu talla. Puedes ir a cualquier tienda, tomar las prendas que te gustaron y probártelas sin miedo, incluso empezarás a tomarte selfies en los probadores y pronto tu armario estará lleno de ropa nueva. Además, nada se compara con la satisfacción de decirle a la vendedora: “¿Tienes este en una talla más chica?”.

 

4. Pasas más tiempo viéndote en el espejo

 

No puedes parar de mirar tu nueva figura y aprovechas cada oportunidad para echar un vistazo: ventanas, puertas, aparadores, espejos, mosaicos, etc. Cualquier superficie reflejante funciona para sentirte orgullosa de tu cuerpo.

 

5. Puedes comer “normal”

 

Cuando tenías sobrepeso tal vez te excedías un poco con la comida chatarra, o por el contrario, tratabas de cuidarte mucho y comías con culpa y preocupación. Luego dejaste toda la chatarra para apegarte a una dieta súper sana. Cuando por fin llegas a tu meta puedes comer como una persona “normal”, con alimentos balanceados la mayor parte del tiempo y darte tus gustitos de vez en cuando.

 

6. Todos te dicen lo bien que te ves ahora

 

Cuando pesabas más, la gente evitaba hacer comentarios sobre tu aspecto o te decían “estás bien”, pero ahora te sueltan más halagos que nunca y tienes que aprender a responder de la mejor manera. Tip: Una sonrisa y un simple “gracias” es suficiente.

 

7. Puedes hacer ejercicio sin desmayarte

 

Subir las escaleras ya no se siente como escalar el Everest, puedes correr para alcanzar el bus sin perder el aliento o saltar sin miedo a que se te rompan las rodillas. Hay chicas que incluso se vuelven adictas a la vida fitness y ya no pueden vivir sin su sesión diaria de ejercicio.

 

8. Te vuelves una autoridad en alimentación y fitness

 

Muchas personas se acercan a preguntarte qué hiciste para bajar de peso y quizá no tengas problemas para compartir tu secreto, aunque hay personas que no revelan nada. Lo cierto es que a estas alturas ya eres una enciclopedia de dietas, ejercicio, trucos y consejos para adelgazar.

 

9. Te sientes más segura de ti misma

 

Te vuelves más sociable, te da mucha menos pena hablar con la gente y hasta con los chicos que te gustan. Tal vez te animes a hablar en público o a tener más affaires, ¡ahora el mundo es tuyo!

 

10. ¡Ya bailas!

 

Antes te cohibías un poco por el miedo a que tu cuerpo se moviera demasiado o al ridículo, pero ahora en cada fiesta sacas a tu bailarina interior y te sorprendes a ti misma con tus nuevos pasos de baile.

 

11. Quieres que todos lo sepan

 

Más de una vez has pensado en organizar una reunión de ex alumnos para restregarle tu nueva figura en la cara a todos los que te humillaron, rechazaron y se burlaron de ti. Fantaseas con toparte a tu ex, a tu bully de la secundaria y hasta a tu maestro de educación física. Pero te conformas con publicar algunas fotos de tu transformación en redes sociales y sólo te quedas esperando a que lluevan los likes.

 

12. Empiezas a criticar a “las gordas”

 

Uno de los puntos más delicados es cómo se transforma tu personalidad y tus valores. Cuando eras talla extra quizá también eras toda una activista a favor de las curvas, ibas por la vida predicando que “la belleza viene en todas las tallas” y “tu cuerpo no te define”. Pero en cuanto estás del otro lado, comienzas a juzgar severamente los cuerpos de otras mujeres, porque claro, si tú lo lograste cualquiera puede. Las llamas perezosas, débiles o descuidadas, dices que no se aman a sí mismas, que no tienen autoestima ni fuerza de voluntad, y hasta las consideras feas. En resumen, les haces a otras chicas lo mismo que tanto te lastimó en el pasado.

Aunque los beneficios de adelgazar son muchos, siempre recuerda que el tamaño no importa. Lo principal es que te ames a ti misma y seas feliz.

 

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