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5 Cosas que debes tomar en cuenta si cambias de trabajo en enero

Año nuevo, trabajo nuevo. Pero antes toma estas precauciones.

5 Cosas que debes tomar en cuenta si cambias de trabajo en enero
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08/01/2018 | Autor: Mairem del Río
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Si diciembre es el mes de las renuncias y los despidos, enero es el mes de cambiar de trabajo. En esta época no es raro encontrar personas en busca de un nuevo camino profesional, ya sea porque quedaron desempleados de forma inesperada o porque desean darle un giro a su vida. Cualquiera que sea tu situación, hay algunas cosas que debes tomar en cuenta antes de lanzarte al siguiente empleo.

 

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Como dijimos, en diciembre y a principios de enero se dan los grandes cambios en las oficinas, ya que muchas personas solo se esperan a recibir el aguinaldo para renunciar a un trabajo que quizá les dejó de gustar hace mucho tiempo. También es cuando las empresas hacen recortes de personal o los jefes deciden con quienes ya no quieren trabajar un año más.

 

 

 

 

Esto hace que en los primeros meses del año haya vacantes muy interesantes para quienes van a cambiar de aires laborales. Pero no todo es tan sencillo como parece, hay cosas que debes tomar en cuenta durante tu búsqueda: 

 

1. Estira el dinero lo más que puedas

Si te despidieron lo más probable es que hayas recibido un finiquito que te permitirá solventar tus gastos un tiempo hasta que encuentres otra fuente de ingresos. Y si renunciaste, más vale que te hayas hecho de un ahorro suficiente para sobrevivir por lo menos 3 meses. De cualquier forma tienes que recortar todos los gastos posibles. No te confíes de que hay muchos puestos esperando a ser ocupados o que tu genialidad va a conquistar a los empleadores y estarás firmando contrato en menos de un mes, la realidad es que no sabes cuándo volverás recibir un sueldo, así que haz rendir lo que tienes.

 

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2. Evalúa qué quieres y qué necesitas

La mejor lección que nos deja cualquier empleo es saber qué es lo que queremos y lo que no en un futuro. Si andas desempleada es el mejor momento para replantearte qué sigue y hacia dónde quieres llevar tu carrera. Quizá tomaste el empleo anterior porque lo necesitabas en términos económicos aunque no te encantara, o tal vez sí era el trabajo de tus sueños y buscas algo similar. Recuerda que lo más importante es hacer algo que te gusta en un lugar donde te sientas bien y te paguen lo justo, una vez que tengas eso las deudas, pagos y todo lo demás se resolverá poco a poco.

 

 

 

 

3. Prepárate

Tal y como replanteaste tus objetivos, también es momento de evaluar qué te hace falta para trabajar en lo que quieres. Continuar estudiando y capacitándote es un gran paso para estar más cerca de tu meta laboral. Estudia idiomas, toma cursos y diplomados, perfecciona habilidades o lo que haga falta. Existen muchas herramientas a nuestro alcance, como los millones de cursos disponibles online. Además, sumarás puntos en las entrevistas de trabajo si les haces saber que has estado activa y actualizándote, y no sólo te has quedado tirada en tu casa gozando tu vida de desempleada.

 

4. Piensa bien antes de mandar tu CV

Aplicar para un trabajo que en realidad no quieres es más común de lo que te imaginas. Quizá la oferta no te convence del todo, pero de todas formas les mandas tu CV para ver qué pasa. Es como empezar a andar con un chico que no te gusta sólo porque te llegó primero. 

El problema en ambos casos es que una cosa te lleva a la otra: vas a entrevista, te ofrecen el trabajo, no sabes cómo decir “no, gracias” y de pronto ya está ahí, en otro lugar donde te sientes miserable, pensando en todas las oportunidades que perdiste. Por eso, elige bien antes de mandar ese correo… o de decirle que sí quieres salir con él.

 

 

 

 

5. Investiga bien a la empresa donde quieres trabajar

Un error muy común es no tener suficiente información de la compañía: desconocer cuáles son sus valores, sus métodos de trabajo, las posibilidades de crecimiento, cuáles serán tus actividades y objetivos, cómo evaluarán tu desempeño y, por supuesto, el ambiente laboral. La compañía en la que trabajarás debe comulgar con tus expectativas de desarrollo y crecimiento profesional, de lo contrario terminarás desilusionada, frustrada y buscando otro empleo.

 

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Cambiar de trabajo no es cosa fácil, pero tampoco es el fin del mundo. Por el contrario, puede ser el inicio de una gran aventura que te lleve justo a donde quieres estar. 

 

 

 

 

 

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