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Revista Veintitantos

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Tips para sobrevivir el regreso a clases si estudias y trabajas

Checa estos consejos realistas para malabarear la escuela y el trabajo

05/08/2019 | Autor: Mairem Del Río
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Para muchos estudiantes, esta y las siguientes semanas serán pesadísimas, pues toca el regreso a clases. Muchos jóvenes (y no tan jóvenes) tienen que hacer malabares con la escuela y el trabajo, y aunque sea algo muy común, no es nada fácil. Por eso te pasamos unos tips para estudiar y trabajar al mismo tiempo sin enloquecer (mucho).

Es difícil dejar atrás los relajados días de vacaciones y peor si pasas de tener mucho tiempo libre a no tener ni un respiro. Quizá conseguiste un empleo temporal que se convirtió en permanente, o llevas años trabajando y decidiste volver a la escuela. Tal vez ni siquiera tuviste vacaciones reales, porque siempre has necesitado trabajar para poder estudiar y vivir.

Sea cual sea la razón, quienes combinan los estudios con la vida laboral cuentan como héroes sin capa: están ocupados todo el día, su vida social es escasa y los fines de semana tienen la agenda llena de pendientes.

Aguantar ese ritmo es toda una prueba de resistencia y fuerza de voluntad, porque siempre estás pensando en abandonar algo y darte por vencido.

 

 

 

Checa estos tips para que sobrevivas este regreso a clases mientras estudias y trabajas:

1. Organízate

“¡Wow, qué gran consejo! ¿Cómo no se me había ocurrido? ¡Descubriste el hilo negro!”, ya sabemos que eso pensaste. Pero por más obvio que suene, muy pocos lo hacen realmente.

Hay dos herramientas fundamentales que te salvarán la vida: una agenda de mano y un calendario de pared. Necesitas llevar el control de tus actividades y programarlas

ahí: horarios, fechas de entrega e incluso las salidas con amigos y las labores del hogar. Claro que ambos pueden ser digitales, si te acomoda mejor.

Es importante tener un “mapa” de actividades diarias, semanales, mensuales y semestrales, para cumplir con todo en tiempo y forma.

2. Elige bien tus batallas y prioriza

Quizá no puedes dejar de trabajar porque necesitas el sueldo para pagar tus estudios y/o las cuentas. Y obvio no puedes dejar la escuela porque significaría atrasarte o abandonar tus sueños, pero siempre puedes buscar el equilibrio.

Evalúa si te conviene meter menos materias, pedir un horario de medio tiempo o trabajar desde casa, e incluso invertir horas de tu fin de semana para alguna de las dos cosas. Seguro a veces necesitarás faltar a algunas clases por el trabajo, o pedir días para ir a actividades escolares, pero cuida que eso no afecte tus resultados finales.

 

 

 

3. Habla con tus maestros, jefes y compañeros desde el principio

Explícale la situación a todos desde el día uno. Si esperas a que algo salga mal para decirles que estás estudiando y trabajando al mismo tiempo sonará a pretexto y crearás más problemas.

Te sorprenderá ver que muchos pueden ser empáticos contigo. Así, cuando necesites más tiempo para entregar proyectos y tareas, hacer exámenes, faltar o llegar tarde, te pueden ayudar.

4. Cada minuto cuenta, ¡no los desperdicies!

Si tienes tiempos muertos en el trabajo, úsalos para adelantar tareas. Ocupa tus horas libres en la escuela, como cuando falta el maestro, para avanzar en proyectos del trabajo. Por supuesto, tus trayectos de un lugar a otro y las salas de espera son oro, no dudes en usarlos para leer o redactar proyectos.

Y claro, antes de perderte en tus redes sociales o en Netflix, checa bien que no tengas pendientes. ¡No dejes nada para después! Así evitarás que todo se te acumule para el último momento.

 

 

 

5. Come y duerme bien

Con un ritmo de vida tan ajetreado, parece fácil sacrificar tus horas de sueño y de comida, ¡no lo hagas! Tu cuerpo necesita estar bien para rendir en todas tus actividades.

Quizá no sea opción dormir las 8 horas recomendadas, pero puedes arreglártelas con 6. O no quieres perder una hora en sentarte a comer, pero siempre asegúrate de ingerir una buena cantidad de alimentos súper nutritivos, completos y balanceados. No olvides que necesitas combustible y reposo para funcionar.

6. Reserva tiempo para ti misma

Si de verdad aprovechas todo el tiempo posible en actividades productivas dentro de los horarios que estableciste en tu agenda, verás que sí te quedará tiempo libre. Por más saturada que estés, debes hacer espacio para el ocio, salir con tus amigos, romancear, ir al gimnasio, hacer maratones de Netflix o simplemente desconectarte y recargar tus pilas, ¡por salud mental!

Si solo te dedicas a cumplir con una obligación tras otra terminarás con síndrome de burnout, y ese es el peor escenario.

 

 

 

7. Pide ayuda

Si de pronto sientes que todo se te va de las manos, apóyate en tu círculo cercano. Quizá tu familia te puede ayudar más con las labores domésticas, o puedes delegar algo de trabajo a tus compañeros, (sin abusar, claro).

Si todo este estrés se está convirtiendo en ansiedad, depresión o ataques de ira, acude a un terapeuta profesional que te guíe en medio de este caos. Necesitas tener salud mental para llegar a tu meta.

Al principio, estudiar y trabajar al mismo tiempo parece una probadita del infierno, pero con el tiempo empiezas a desarrollar habilidades y estrategias para organizarte.

Además, esta experiencia te servirá a futuro, porque tendrás una capacidad de organización excepcional, serás más independiente, sabrás tolerar la frustración y el estrés, y serás toda una ‘survivor’.

¡Tú puedes!

 

 

 

 

 

 

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