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Revista Veintitantos

Lo que tu amiga con hijos necesita que sepas

Es momento de ponerte en sus zapatos

Lo que tu amiga con hijos necesita que sepas
iStock
28/02/2017 | Autor: Mairem Del Río
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No podemos negar que cuando una de nuestras amigas tiene un bebé todo cambia, y podemos sentir que la relación se enfría o que nos distanciamos.

 

Por supuesto que un hijo te cambia la vida, pero no tiene que ser un obstáculo entre tú y tu amiga, la clave para mantener una buena relación con ella y no perderla en el proceso es ser empática con sus nuevas necesidades, por eso es importante que sepas algunas cosas que ella no se atreve a decirte abiertamente:

 

1. “No puedo atenderte”

Cuando el bebé nace, las amigas van a conocerlo de inmediato, y está perfecto. Pero no esperes que la nueva mamá te atienda y se concentre en ti. Debes comprender que por ahora su atención está enfocada en ese pequeño humano, así que mientras platiquen la verás arrullando, dando de comer y cambiando pañales; o bien, pasará la mitad del tiempo llamándole la atención y cuidando que no se haga daño. Si vas a verla prepárate para adaptarte a sus horarios, servirte tú sola, atenderla a ella y tener mucha paciencia.

 

 

2. “Quiero que me tomes en cuenta”

Cuando eres mamá es frecuente ser excluida de los planes divertidos, pues todos piensan que “no puede salir porque tiene que cuidar al bebé”, y quizá sea cierto la mayoría de las veces. Aunque sepas que puede no ir, tu deber como amiga es invitarla a todas partes. Si hay una fiesta, reunión o viaje, lo correcto es incluirla, para que no sienta aislada o rechazada sólo porque su situación cambió, ¡las mamás también quieren divertirse!

 

3. “Aún me importas, mucho”

Tal vez tu amiga ya no puede verte con la misma frecuencia, o quedarse platicando contigo toda la tarde, como antes. Eso no quiere decir que ya no le importas, es sólo que ahora tiene menos tiempo. En cambio, siéntete afortunada de que haga un espacio para ti, pues ese rato que está contigo es tiempo que le quita a su familia y a otros pendientes. Y aunque sus temas de conversación ahora son diferentes, también quiere escuchar cómo va tu vida.

 

4. “Necesito ayuda”

Ser mamá implica hacer malabares con el tiempo y las actividades, así que verla abrumada será una constante. Sin embargo, pocas se atreven a pedir ayuda, por eso debes adelantarte y ofrecerte a llevarle comida, ir al banco, ayudarla con las labores del hogar e incluso cuidar a sus hijos para que tenga un respiro.

 

 

 

5. “No me des consejos”

Pocas cosas son más molestas que recibir consejos de alguien que no ha pasado por la misma situación. No importa si estudiaste psicología o pedagogía, si criaste a siete primitos o viste todas las temporadas de Superniñera, todo lo que digas sonará vacío e insignificante si no tienes hijos. Las mamás se enfrentan a situaciones muy difíciles y lo último que quieren es que su amiga las juzgue y les diga que lo están haciendo mal… para eso ya se tienen a sí mismas y a sus propias madres.

 

6. “Déjame hablar de mis hijos”

Es muy frustrante cuando platicas con una amiga sin hijos y lo primero que te dice es “no hay que hablar de bebés, mejor háblame de tu vida”, o sea, ¡mis hijos son parte de mi vida! Quizá no entiendas mucho de pañales, lactancia y crianza, o no quieras escuchar sobre el entrenamiento para ir al baño, pero ese es su mundo ahora y quiere que lo conozcas. Sólo escúchala tal como ella te escucha cuando le cuentas del último chico que conociste y de los problemas en tu oficina, el punto es involucrarse en la vida de la otra.

 

7. “Quiero que mis hijos te adoren, como yo”

Es muy importante que nuestras amigas estén presentes mientras nuestros hijos crecen, tenemos la esperanza de que te llamen “tía”, que te quieran mucho y sean correspondidos. Si te ausentas por mucho tiempo de sus vidas, ese bebé crecerá sin conocerte y será muy difícil tener una relación con él.

 

 

Lo más importante es no alejarte de tu amiga mamá, porque si algún día te toca estar en sus zapatos será tu mejor aliada en ese difícil camino.   

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