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Revista Veintitantos

4 mentiras que nosotras decimos en el sexo

Ellos mienten en la cama, pero nosotras también…

05/05/2015 | Autor: Adriana Zepeda
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Seguro que ya te sabes las que ellos aplican para llevarnos a la cama, pero nosotras también tenemos lo nuestro, y aunque no es para llevarlos a la cama, sí es para quedar bien con él; sólo no te lo recomendamos pues al final tú eres la que vas a salir perdiendo. Checa cuáles mentiras nos aventamos y, recuerda, la próxima vez promete decir la verdad y nada más que la verdad…
 
Fue el mejor sexo que he tenido en mi vida. Está bien que no quieras herir susceptibilidades, pero no por eso tienes que hacerle creer que es todo un semental, si no le haces ver que necesita mejorar ¿cómo esperas tener orgasmos de película con él? MEJOR APLICA ALGO COMO… Me gustó cuando hiciste eso con tus dedos… y creo que podríamos probar un movimiento así –y le muestras cómo- la próxima vez.
 
Me estoy viniendo cuando no es así. Fingir un orgasmo es, tal vez, la peor mentira que puedes decirle. Sabemos que es desesperante que después de un buen rato de estimulación tu galán nada más no le atine a apretar tu botón orgásmico, sin embargo, decirle que terminaste no ayudará en nada a que mejore su intimidad. MEJOR APLICA ALGO COMO… Pedirle sutilmente que cambie el tipo de estimulación o que haga algo que asegure tu orgasmo, como la doble estimulación, por ejemplo, que te masajee alrededor del ano mientras te da sexo oral. Pffff…
 
Es la primera vez que lo pruebo. A nadie le gusta saber el pasado sexual de su pareja, eso es un hecho, y por lo mismo, tampoco es que vayas a decirle cómo lo hacías con tu galán anterior, porque, volvemos a lo dicho, nadie necesita detalles, pero lo que no puedes hacer es mentir al respecto. MEJOR APLICA ALGO COMO… La prudencia, para qué inventar cosas, si casi te podemos asegurar que él no lo va a preguntar, porque, además como bien dicen explicación no pedida culpabilidad manifiesta. Así que mejor ni hagas que sospeche y no te eches solita la soga al cuello.
 
Me gusta que te vengas en mi cara. Ok, no es que no sea cierto para algunas, pero para otras no tanto. Éste es solo un ejemplo de lo que luego nos chutamos sólo por complacerlo, y pues la verdad no está tan padre, porque uno de los principios básicos del placer sexual es hacer todo consensual, es decir, donde ambos estén de acuerdo, porque de lo contrario sólo uno de los dos terminará satisfecho, y no se trata de eso. MEJOR APLICA ALGO COMO… Aquí sí no hay de otra, hay que hablarlo de frente y con la finalidad de llegar a acuerdos. Obvio, no lo hagas ya cuando están en plena acción, escoge un momento en el que puedan platicarlo y, recuerda, siempre habla desde ti, evita acusaciones que sólo complicarán las cosas. Ejemplo: La verdad, yo no me siento tan cómoda con ‘esta situación’, preferiría que probáramos otra cosa, te la cambio para que en lugar de terminar en mi cara lo hagas en mis nalgas tú decidirás el lugar idóneo para ti.
 
 
No por nada a Pinocho le iba tan mal cuando mentía, mejor enfrenta la situaciones que te estén llevando a no decir la verdad y, así, tu placer nunca se verá afectado.
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