Viernes de confesiones: "Esto fue lo que hice para quitarme a un acosador de encima"

Viernes de confesiones: "Esto fue lo que hice para quitarme a un acosador de encima"

16/12/2016 | Autor: Dora Lilia Banda

La historia de esta chica te puede dar idea de cómo actuar en un caso así.

 

Con el uso de las redes sociales y con todas las formas que existen para mantenernos siempre conectadas, estamos expuestas a que los stalkers estén al acecho y nos hagan pasar por experiencias muy desagradables.

Conoce la historia de Carolina, aprende de ella y toma tus precauciones.

 

Viernes de confesiones: "Me acosté con mi jefe y no deja de buscarme"

 

"Haber tenido públicas mis redes sociales fue lo que me llevó a vivir esta horrible experiencia. Cuando salí de la universidad, comenzó a irme muy bien, estaba estudiando un diplomado y además conseguí trabajo de inmediato, lo cual me llenaba de orgullo. Como a todas nos ha pasado, tenía varios compañeros de carrera con los que no me llevaba bien y con los que siempre me mantuve en competencia.

A ninguno de ellos los tenía en mis redes sociales ya que nunca fueron mis amigos, pero como los conocía y sabía que eran súper chismosos, decidí dejar mi Facebook e Instagram públicos. Quería que vieran lo bien que me iba y se sintieran mal por no estar a mi nivel. Esa soberbia fue lo que me llevó a vivir aterrorizada durante meses.

Una tarde, al regresar de comer, chequé mi Facebook como lo hacía todos los días, y me encontré con una solicitud de amistad y de mensaje. La foto de perfil era una moto y por nombre no ubicaba al tipo, pero me imaginé que era alguien de la empresa porque en su información decía que trabajaba en el mismo lugar que yo.

Lo acepté. Todos los días me escribía para decirme lo bien que me veía y describía mis atuendos, por lo que confirmaba que era alguien de mi trabajo. Yo al principio le contestaba amablemente, pero después me alejé porque comencé a desconfiar, ya que jamás quiso decirme quien era.

Una mañana, su primer mensaje del día fue: "Tengo fotos de ti desnuda y las voy a publicar". Yo entré en pánico porque la verdad es que si he llegado a hacer sexting con algunos de mis ex novios. Le pregunté que qué quería y me contestó que salir conmigo. Yo me negué, pero siguió hostigándome hasta que logró que ir a trabajar se convirtiera en in infierno para mí.

Decidí buscar su nombre en Internet y lo encontré. El muy tonto estaba usando su nombre real en Facebook, aunque como no tenía fotos, yo no podía ubicarlo. Comencé a stalkearlo y me enteré de quien era su mamá, su hermana, su mejor amigo y hasta de dónde eran. Así que con toda esa información en mis manos, la siguiente vez que quiso chantajearme, le solté todo lo que sabía de él. Le dije también que sabía quien era su jefe inmediato y que estaba por enviarle la conversación completa. Que si no quería quedarse sin trabajo y sin familia, me dejara de molestar (exageré un poco, lo sé). Le dije que no sabía con qué clase de persona se había metido, que sabía todo de su familia y comencé a darle nombres. Le dije hasta los nombres de todos sus sobrinos. El tipo me dijo que no sabía de qué le estaba hablando, que le habían hackeado la cuenta y que seguramente alguien había enviado mensajes en su nombre. No le creí y seguí amenazándolo hasta que me bloqueó.

El tipo acabó más asustado que yo, pero pudo no haber sido así. Desde aquel momento, mantengo privadas mis cuentas y sólo comparto cosas con mis amigos. Me arrepentí mucho al darme cuenta de que por presumida y por querer aparentar, algo muy grave pudo haberme pasado".

Carolina, 25.