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Revista Veintitantos

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Evita la compulsión de comprar

¡Aprende a decir NO!

23/09/2015 | Autor: Redacción
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¡Sólo ver! Pero hay algo mejor, se dice que mirar un escaparate activa el centro gratificador del cerebro, liberando unos químicos que lo excitan. Y es que la alegría, las sensaciones placenteras y de satisfacción están vinculadas con la producción cerebral de dopamina, la cual se libera cuando estamos ante algo novedoso y que nos gusta; tal como sucede con el hecho de mirar tras los aparadores.

No te aceleres. El efecto de la dopamina también puede llevarnos a tomar decisiones apresuradas, a comprar algo que nunca usaremos, que rebasa nuestro presupuesto o que es inservible pero ¡era una ganga! Una teoría afirma que si tomamos conciencia de los cambios químicos y hormonales (de la euforia pues) que sufrimos al comprar, lo haríamos con más mesura. Por ejemplo, si vemos una blusa espectacular y la queremos ¡ya!, primero analizaríamos si no es sólo el arrebato que nos produce el verla y “querer” comprarla

¡Ponte lista! Si ya decidiste irte de compras, haz una pequeña lista de lo que podrías comprarte (que te haría feliz y no te deje en banca rota). Paga en efectivo o con tu tarjeta de débito, así no gastas lo que no tienes.

¿Impulsiva o compulsiva? La diferencia es que la primera siente placer por haber conseguido el objeto que tanto deseaba y tiene el control de su dinero, sabe medirse; mientras que la compulsiva siente placer en el momento de efectuar sus compras… ¡No te dejes llevar!

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