por-que-no-debes-quitarte-las-unas-de-acrilico-o-gel-tu-misma

VEINTITANTOSLogoVEINTITANTOS

Revista Veintitantos

Unsplash
Para muchas chicas es más fácil, práctico y económico quitarse las uñas de acrílico o gel ellas mismas, pero esto puede dañar severamente su uña natural.

Por qué no debes quitarte las uñas de acrílico o gel tú misma

Aunque puede ser lo más sencillo y barato, tus uñas sufrirán graves daños, checa la razón

08/06/2019 | Autor: Mairem Del Río
Comparte en:

No es novedad que la mayoría de las chicas amamos arreglarnos las uñas. Las dos técnicas más populares para presumir unas uñas fabulosas son el esmaltado en gel y las postizas de acrílico. A veces, por practicidad o economía, optamos por retirarlas en casa, pero no es nada recomendable. Aquí te decimos la razón por la que jamás debes quitarte el decorado tú misma.

 

El esmalte en gel, mejor conocido como “gelish”, es la tendencia reinante, pues garantiza un color perfecto hasta por dos semanas. Para secar y endurecer el gel, hay que exponerlo a luz ultravioleta, así se funde con la uña natural.

 

 
 
 
 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

A post shared by Wicked Nailsby Angie (@wickednailsbyangie) on

 

Las uñas postiza de acrílico se hacen con una mezcla de monómero y polímero, que se aplica sobre una base que las une con fuerza a la uña natural. La capa final o ‘top coat’ también se seca bajo una lámpara UV / LED, para que quede bien sellada.

 

 
 
 
 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

A post shared by Miranda Antelo (@glamurosa8484) on

 

Ninguna de las dos técnicas es dañina por sí misma, siempre que se tengan precauciones para proteger la uña. Si el producto se coloca y elimina de la forma correcta, la salud y apariencia de la uña no correrá riesgos.

 

Ambas decoraciones se quitan con acetona pura, aunque el tiempo y la complejidad varían. Como es de esperar, la uña acrílica es más difícil de remover, y tarda más tiempo. En cualquier caso, lo ideal es regresar con la persona que te las aplicó para que las retire, ya que hacerlo por tu cuenta puede tener graves consecuencias.

 

 
 
 
 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

A post shared by Rachel Hanson (@urbanblushbeauty) on

 

El esmalte en gel parece muy fácil de quitar, pues luego de un tiempo se empieza a desprender solo. Incluso se puede comparar con una cáscara que solo debes jalar. Por su parte, las uñas acrílicas a veces se desprenden solas después de unas semanas. Sin embargo, muchas chicas se desesperan y solo se las arrancan.

 

El problema en ambos casos es que el producto se adhiere con tanta fuerza, que al desprenderlo también arrastra las capas superficiales de la uña natural, dejándolas muy frágiles y expuestas. Además de esto, muchas chicas, al ver que sus uñas quedaron despostilladas, las liman para “emparejarlas”.

 

Todo esto provoca que la uña natural se adelgace y se debilite, que pierda el brillo y se rompa fácilmente.

 

 
 
 
 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

A post shared by Het PediKuurtje (@het_pedikuurtje) on

 

Por estas razones, lo mejor es siempre ir con un profesional para que las retire de la forma correcta.

 

Mira también: ¿Uñas débiles? Fortalécelas con limón

 

Las expertas recomiendan usar estas técnicas solo de forma ocasional y no cada 2 o 3 semanas, como muchas acostumbran. Esto ayudará a reducir el trauma físico y químico que queda en la uña.

 

También aconsejan aplicarse protector solar en las manos para minimizar el daño de la luz UV que se emplean durante este servicio.

 

Si tu uña ya está dañada puedes aplicar un tratamiento de limpieza, hidratante fortalecedor, o bien, esperar a que crezca la uña nueva y mientras tanto aplicar solo esmalte normal.

 

¡Cuida la belleza y salud de tus uñas!

 

 

Notas relacionadas