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Revista Veintitantos

5 historias que demuestran que sí se puede salir de la ‘friendzone’

Varias chicas nos cuentan cómo salieron de esta horrible lugar

5 historias que demuestran que sí se puede salir de la ‘friendzone’
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12/02/2018 | Autor: Karina Avilés
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La friendzone es ese lugar oscuro en el que nadie quiere estar. 

 

 

Es cuando estás profundamente enamorada de un chico que sólo te ve como una más de sus amigas.

Pero chicas, no todo está perdido, ya que hay mujeres que han logrado salir de esta desventurada situación y nos comparten su bella historia de amor.

¿Listas para suspirar?

 

 

El amor inalcanzable

Conocí al amor de mi vida, Luis, en la secundaria. Yo era la típica niña ñoña de primer grado que usaba toneladas de gel con el cabello recogido, y él claro, la súper estrella de basquet de tercer año. A pesar de que la diferencia de edad no era tanta, yo lo veía inalcanzable. 

Sentía cómo la sangre se me subía a la cabeza y me mareaba cuando se me acercaba, moría por él, el chico de tercero. 

Por fortuna, teníamos un amigo en común, que hasta nos llegó a presentar. 

Los días pasaron y Luis, salió de la secundaria, y yo sólo anhelaba encontrármelo en la calle algún día. Años después, gracias a las redes sociales y un poco de ocio, lo encontré en Facebook e Instagram, claro, sin esperar ninguna respuesta o iniciar una plática teniendo en cuenta que ni se acordaría de mi. 

Al entrar a la universidad, con el firme propósito de tener un buen semestre, sentada en la cafetería ví pasar a Luis frente a mi mesa. ¡Me volví a sentir como en la secundaria!

Llegando a casa, lo stalkee y le di algunos MG en Instagram, por lo que esa misma noche de viernes comenzó a mandarme mensajes en Facebook, y yo, obviamente, respondí sin siquiera dudarlo. 

El lunes nos quedamos de ver en la escuela y para el jueves, me pidió ser su novia, y así, llevamos ya varios años juntos.

Valeria

 

 

Quiero ser tu amigo nada más…

Lo conocí a los 17 años.

Fuimos compañeros en la preparatoria y desde el primer día que lo vi me gustó.

Él era un chico muy atractivo, inteligente y que amaba la fotografía; pero lamentablemente andaba con un monstruo. Una mujer sin sentimientos, que lo trataba con indiferencia. 

A pesar de que su novia era terrible, él seguía ahí y clavadísimo; así que nunca me animé a decirle algo.

En la universidad lo volví a encontrar y él seguía con “su peor es nada”; así que decidí no ilusionarme y salir con otros chicos.

A pesar de conocernos desde hace años, nunca fuimos muy amigos; pero fue hasta las últimas semanas de la universidad en la que convivimos más y creamos un gran equipo. 

Yo estaba confundida, porque entre más lo conocía, más me enamoraba. Era inevitable hablar con él y contener las ganas de besarlo y decirle cuánto me gustaba; pero no me quise arriesgar, sabía que tenía mucho que perder y las posibilidades de ser correspondida eran casi nulas.

Una noche me invitó a la fiesta de una de sus mejores amigas. Me puse un lindo vestido para impresionarlo y tal vez por fin salir de la friendzone. 

En la fiesta, él siempre estaba a mi lado, me tomaba de la cintura y en un momento ¡zaz! me besó.

Ahora tenemos 11 años de conocernos, 6 años de novios y 2 años de vivir juntos. Es el amor de mi vida.

Erica.

 

 

 

 

Inesperado

Acababa de romper con mi ex novio de 5 años y la verdad es que me sentía muy mal; sin embargo la universidad y mis amigos hacían que sobrellevara el problema. 

Quería olvidarlo y fue cuando decidí meterme a clases de optativa para conocer gente nueva,  y después de dos semanas de cursos, él apareció de forma accidental en mi salón.

Jamás imagine encontrar a una persona que me quitara de la mente a mi ex novio, pero sucedió y me  esforcé por unirme a un equipo de trabajo con él y otros de mis amigos para poder tratarlo y ver cómo era realmente.

Debo confesar que no me sentía atraída por su físico sino por su forma de ser, amable, generosa y atenta.

Al tener ese primer acercamiento me di cuenta de que debía seguirlo frecuentando antes de que el semestre terminara y nos cambiaran de salones; por lo que después de clases logré que me invitara a salir, claro en plan de friends; pero cuando menos lo esperé las cosas iban tomando ritmo al grado de poner celoso a mi ex novio ¿qué locura no? 

Finalmente después de varias salidas se animó a decirme lo que sentía y me sentí completamente correspondida ya que yo quería lo mismo. 

Actualmente vivimos juntos por poco mas de 2 años y las cosas han sido maravillosas, me encuentro muy enamorada y agradezco sin duda el momento en el que apareció accidentalmente en mi vida, pues dicen que las coincidencias no existen y estoy segura de que el apareció por una razón. 

Luisa

 

 

 

 

Ya estaba escrito

Mi historia es de un amor a través del tiempo. 

Nos enamoramos cuando éramos jóvenes, unos 15 y 16 años. El destino nos separó y cada quien hizo su vida en países distintos.

La tecnología nos alcanzó y nos encontramos en Facebook hace 3 años. 

Fue como si el tiempo no hubiese pasado. Los recuerdos que ambos teníamos guardados en nuestro corazón salieron y ese amor puro y sincero permaneció a través del tiempo.

Los dos pasábamos por separaciones y cuando nos escribimos “hola” por primera vez fue mágico, hermoso. 

El destino quiso que este amor se hiciera realidad después de casi 2 años de tener una relación a distancia.

En noviembre del año pasado viaje de Mexico a Oregon para reencontrarme con el amor de mi vida. Él con 3 hijos yo con 2, decidimos formar una bella familia. Estamos enamorados.

Dicen que las personas estamos destinadas en algún momento a permanecer con la persona que la vida reserva para ti. Antes de esa mágica persona, la vida se encarga de enseñarte lecciones de vida para que cuando estés con tu alma gemela puedas ser feliz en plenitud , disfrutando las pequeñas cosas y simples como un bello atardecer o solo mirar las nubes con la persona que amas.

Fabiola.

 

 

 

¿Somos amigos o algo más?

Nos conocimos porque era él mejor amigo del esposo de mi mejor amiga. 

Nos encontrábamos en fiestas y reuniones, pero nunca platicábamos porque él tenía una novia con cara de pocos amigos. 

Pero un día, en el cumpleaños del amigo en común, llegó solo y se sentó junto a mí, empezamos a platicar y me di cuenta que teníamos muchos intereses en común. 

Sabía de cine, de música y de series de televisión, las cosas que más disfruto de la vida. Además tenía un sentido del humor que manejaba bien el sarcasmo y la ironía y no se sentía herido por mis chistes manchados y comentarios irónicos. 

A partir de ahí empezamos, primero a seguirnos en redes, luego a comentar nuestros post y luego pasamos a los mensajes directos. 

Pasaron varios meses en los que yo no entendía si era mi nuevo mejor amigo o si podría haber algo más.

Para salir de dudas, intenté que nuestras salidas fueran solo para nosotros dos, sin amigos de por medio, y ver qué pasaba… nada.

Así que llegó el momento en el que me rendí y dejé de intentarlo, me desaparecí un poco de su radar. 

Pero un día, necesitaba asesoría en temas de las que él es especialista, no sé si fue algo inconsciente o qué, pero le escribí para pedirle ayuda, a cambio de unas cervezas. 

Aceptó, salimos a cenar y me ayudó. Al acompañarme de regreso a casa, ¡me dio un beso! 

Mi reacción fue invitarlo a una fiesta de cumpleaños ese fin de semana. 

Dicha fiesta fue la confirmación de lo que había pasado en la cita anterior. Nos salimos temprano de la fiesta y nos fuimos a su casa. 

Cuatro años después, ¡me dio el anillo! Hoy somos muy felices compartiendo nuestros hobbies favoritos, maratoneando en Netflix, viajando y viviendo juntos muchas cosas más. 

Fue lo máximo enamorarme de un amigo.

Lucy.

 

 

 

¡Sí se puede salir de la frienzone!

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