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10 Valiosas lecciones que aprendes al ser infiel y te da pena admitir

La infidelidad es mala pero también es una etapa de aprendizajes, de ti depende.

10 Valiosas lecciones que aprendes al ser infiel y te da pena admitir
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29/10/2017 | Autor: Mairem del Río
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La infidelidad en una relación es de los actos más polémicos que existen, pues aunque no es algo bien visto, al final te deja algunas lecciones que aprendes para el resto de tu vida.

 

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Cuando jamás has sido infiel, es fácil juzgar a quienes lo han hecho, pero una vez que tú misma cruzas esa línea todo cambia, no importa si eres quien engaña a su pareja o la persona con quien engañan a alguien.

 

Más allá de que puedes (o no) sentir algún tipo de arrepentimiento o culpa, sin duda te quedas con enseñanzas súper importantes que te ayudarán en tus futuras relaciones, y aquí te presentamos algunas de éstas.

1. La gente que te juzga por ser infiel nunca lo ha sido. Como ya dijimos, antes de ser parte de un triángulo amoroso es probable que te escandalices al escuchar las historias de quienes sí lo han hecho. Después entiendes que siempre hay por lo menos dos lados de la historia y que si no conoces bien las circunstancias y a todos los involucrados es mejor callar.

2. Sí, es el mejor sexo que tendrás en la vida. Por lo menos en ese momento, porque las relaciones ilícitas, los secretos y la novedad incrementan la tensión y hacen que los encuentros íntimos sean explosivos. Sin embargo, eso se desvanece con el tiempo, porque lo que hace el sexo realmente hot es la adrenalina, y esa se acaba eventualmente.

 

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3. El sexo explosivo puede ser peligroso. A veces la pasión es suficiente razón para justificar casi cualquier cosa, incluso la potencial destrucción de un matrimonio o una familia. Pero esa misma pasión puede nublar tu juicio y volverte tan descuidada como para mandar mensajes o fotos comprometedoras, olvidar tus anticonceptivos o exponerte a que te descubran. Si esto pasa te darás cuenta de que esos acostones no valían tanto la pena.

4. Los infieles también le mienten a la amante. Algunos ocultan su verdadero estatus sentimental o aseguran que su relación es un infierno, que su pareja está loca y no la pueden dejar porque (inserte aquí el pretexto de su preferencia). Siempre hay otra historia, la de la persona engañada, pero un infiel necesita justificar sus acciones y, aceptémoslo, nos encanta ser las salvadoras de una pobre alma en pena.

 

5. Las personas engañadas también se mienten a sí mismas. Hay quienes en el fondo saben lo que está pasando, pero deciden ignorar todas las señales y pruebas de infidelidad con tal de conservar la relación, pero tarde o temprano deberán enfrentar la situación.

6. Hay que ser valiente para terminar una relación. En la mayoría de los casos, la relación estaba terminada antes de que llegara una tercera persona, pero el infiel necesita esa aventura para tener el valor de terminar, o peor, como un escape o una especie de “muleta” para continuar con alguien con quien no son felices. Como diría el comediante Louis C.K.: “El divorcio siempre es una buena noticia, porque ningún buen matrimonio ha terminado en divorcio”.

 

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7. La honestidad no siempre es lo mejor. Hay casos extremos en los que la persona engañada está pasando por un momento delicado, como un embarazo, posparto o una enfermedad terminal, y en definitiva no es momento de decirle “oye, por cierto, estoy saliendo con otra persona”. Quizá lo mejor sea esperar a que la situación cambie o que el infiel termine su aventura y se concentre en lo que es importante.

8. Aunque a veces la honestidad SÍ es mejor. Hay muchas parejas que lograron arreglar su relación después de confesar una infidelidad, porque eso les permitió ver qué estaba mal y solucionarlo.

 

9. No importa qué papel juegues en una infidelidad, no eres inocente. Una frase súper común entre quienes son la tercera en discordia es “él es el infiel, no yo”. Eso alivia la conciencia y te libera un poco de la culpa, pero la realidad es que siempre sabrás en tu corazón que estás haciendo algo incorrecto y tendrás un poco de miedo de que el karma te alcance.

10. Nunca confiarás en un infiel. Por mucho que tu affaire y tú tengan fantasías con una vida juntos como pareja formal, sabes que no podrás confiar en él jamás. Un hombre que engaña o que está dispuesto a tener una relación secreta con una chica comprometida, no es precisamente alguien que valore la lealtad. Cada llamada, mensaje o salida con amigos te hará sospechar, y ni pensar en presentarle a tus amigas hot aunque estén casadas, sabemos que eso no es un obstáculo para él.

 

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No es una regla de oro que los infieles siempre serán infieles (aunque según este estudio así es), hay quienes lo hacen una sola vez en la vida o que cambian al conocer a la persona correcta, pero ¿para qué arriesgarnos?

 

 

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